Páez Cubells nunca logra establecer una atmósfera oscura y aterradora, lo que deja a su película atrapada en una estructura maniquea, repleta de vacíos narrativos y giros policiales que resultan innecesarios.
Roth construye un relato ingenioso y simpático. A través de un humor que busca atraer a un público infantil y de algunas parodias autoconscientes para los adultos, la película consigue un equilibrio muy disfrutable.
Sin la frescura de la original, y con algunos gags demasiado sobreescritos, 'Feliz día de tu muerte 2' es más divertida que terrorífica, y recupera el corazón que muchas veces le falta a las secuelas.
La película utiliza los recursos habituales para instalar la sensación de inquietud en el espacio, la irrupción de la oscuridad, la emergencia del horror como detonante de la culpa. Pero lo hace en perfecta sintonía con la historia de sus personajes.
Ensayo de terror de bajo presupuesto, metódico y predecible. Gabreski ha optado por otorgar a su ópera prima un aire de seriedad singular. Sin embargo, no hay demasiado que esperar de esta de las últimas propuestas de terror del año.
Sumando guiños a los 80 y a la estética del juego, esta adaptación animada de los creadores de los Minions no toma riesgos creativos, pero resulta ágil y efectiva.
Continuación del gran éxito de comienzos de siglo en el que Disney comenzó a reírse de su legado, esta segunda parte no logra alcanzar la perfección del original, a pesar del gran trabajo de Amy Adams y Maya Rudolph.
Como fábula musical de inclusión, que tiene tanto o más de corto publicitario extendido que de verdadero relato de animación, 'UglyDolls' funciona en su lógica naif y falta de pretensiones.
Conjuga la excesiva plástica de los reinos coloridos del Disney animado, cierto sentido dramático de la mirada de Lasse Hallström y el pulso aventurero con el que Joe Johnston parece haber rescatado la narrativa.
'Red Rocket' utiliza con inteligencia una mirada incisiva sobre el presente, empleando materiales efímeros al igual que lo hizo en 'Tangerine' con su puesta en escena digital.
Es una película que mira el mundo del presente con los ojos bien abiertos, y en el ejercicio de su propia consciencia nunca confunde su ficción con la realidad que la precede.
Como su personaje, Lerman observa ese universo con la auténtica intención de integrarse en él y de invitar al espectador a hacerlo también. Carece de tesis, moralejas o lecciones pretenciosas.
Lo que se propone la serie en sus primeros episodios es un registro lo más objetivo posible, que evite cualquier sanción moral pero también cualquier coartada para una justificación.
Todo lo que gira en torno a Viruca es el núcleo de 'El desorden que dejas', siendo su tiempo y su historia lo más cautivador. Además, Viruca es interpretada por Bárbara Lennie, quien se destaca como una de las mejores actrices que ha surgido en España en años.
Las viejas disputas y las nuevas reflexiones sobre verdades y responsabilidades se despliegan en un tono nada solemne, sin deslumbramientos, pero con algunos gags logrados, confirmando que la comedia italiana no está en su mejor momento, pero sigue resistiendo.
En 'Abigail' se presenta un sorprendente cruce de géneros con una elegancia inesperada. La trama ofrece momentos intrigantes, mientras que la violencia se utiliza de manera efectiva para mantener la atención del espectador. Es una experiencia cinematográfica que mezcla la acción con un toque de misterio, ideal para quienes disfrutan de este tipo de
Lo que sostiene el tono de la serie es la soltura de Michelle de Swarte para la comedia, capaz de dotar a ese artificio a su alrededor de la verdadera experiencia de una pesadilla.