Es todo un poco soso, predecible y apagado. Es un recordatorio de cómo David Lean explotó este tipo de drama con más potencia en 'El puente sobre el río Kwai'.
Ricky Gervais tiene un papel menor, pero su presencia hace que la película sea sumamente divertida. En los momentos en que no está, la película se mantiene graciosa y añade un toque de ternura.
La película presenta momentos intrigantes, sin embargo, la comedia no logra establecerse completamente y la química entre Downey y Galifianakis es escasa.
El final resulta decepcionante, lo cual es una lástima, ya que hasta ese momento la película había sido muy envolvente y la actuación de Alycia Delmore es notable.
Todo está grabado con cierta sofisticación de clase media, con un cinismo aburrido, una sátira poco graciosa, un toque antiamericano y unas ideas sexuales irreflexivamente reaccionarias
La nueva película de Almodóvar se caracteriza por ser más tranquila y menos extravagante en comparación con sus obras anteriores. Sin embargo, cada fotograma sigue reflejando su inconfundible estilo.