Aunque algunas de las actuaciones parecen un poco hechas para la televisión, este drama ambientado en los 80, que analiza la homofobia en la era Thatcher, tiene una fuerza franca y telenovelesca.
Una historia interminablemente tediosa y una telenovela lamentable. Lo exasperante es que no se dramatiza la enseñanza, haciendo que parezca que los jóvenes simplemente mejoran su interpretación.
Una explosión de humor negro. Baumbach ha logrado crear una joya en su elegante y segura adaptación. Se trata de un espectáculo fascinante y estimulante.
Aun siendo agradable y bien hecha, no logra decidir qué hacer con el lado más duro y oscuro de Richard Williams. Una película fuerte y segura con grandes interpretaciones de Sidney y Singleton.
Una experiencia audaz y eufórica. La sensibilidad compositiva de McQueen es maravillosa; la época y el lugar se evocan de forma magistral y el romance es delicioso.
Gadot brilla con una presencia impresionante, mientras que Kristen Wiig ofrece una actuación deslumbrante como antagonista en esta audaz secuela dirigida por Patty Jenkins.
Una obra que muestra el registro más alto de autoría, pero que te sorprende sigilosamente. Es un sueño deslumbrante, un hechizo extraño que te aturde y que se queda en tu mente.
Un thriller entretenido y muy agradable. Ruizpalacios abraza la ironía central que envuelve la historia, lo que aporta un nivel adicional de diversión y reflexión.