Una sátira entretenida y alegremente subversiva sobre la ambición corporativa que, sin duda, tiene el potencial de convertirse en una película de culto.
Es tan aterradora como entretenida. La tensión presente en las escenas iniciales es espectacular, al igual que la representación del 'perro siniestro' que fundamenta toda la trama.
La película no convence del todo como un thriller emocionante. Carece de originalidad, pero resulta entretenida y cumple su función de mantener el interés del espectador.
Las actuaciones son sólidas y comprometidas. No logran tocar la fibra de la audiencia, se emplean ganchos que golpean en lugar de conectar emocionalmente.
Esta reflexión sobre la vida de la leyenda del fútbol que ha caído en desgracia se adentra nuevamente en un terreno familiar, pero no ofrece elementos novedosos.
Pekka Strang interpreta de manera destacada el papel de Tom. La película presenta una reflexión fascinante sobre cómo el erotismo en la cultura gay emergió en el ámbito público.
Probablemente la parte más impactante de la película ocurre casi al principio, con los impresionantes retratos en primer plano de los protagonistas, especialmente de Shackleton.
Una película divertida que empieza con garra y se convierte en un thriller de misterio y comedia, y que cuenta con unas excelentes interpretaciones de Foxx, John Boyega y Teyonah Parris.