La película no convence del todo como un thriller emocionante. Carece de originalidad, pero resulta entretenida y cumple su función de mantener el interés del espectador.
Las actuaciones son sólidas y comprometidas. No logran tocar la fibra de la audiencia, se emplean ganchos que golpean en lugar de conectar emocionalmente.
'The Ritual' es una película de terror británica efectiva y bien realizada, aunque algo predecible. Los efectos son buenos y la revelación del monstruo se presenta de forma inteligente.
Una película de terror bastante inteligente, construida de manera interesante. Sin embargo, hacia el final se vuelve un poco caótica. A pesar de esto, Smith logra generar algunos escalofríos reales.
Es como un sketch de Saturday Night Live de 145 minutos, carente de la brillante comedia de 'Succession', serie que McKay coproduce, y de la seriedad que el tema podría requerir.
Gibbs suele infiltrarse en los festivales de música que se anuncian como 100% renovables para comprobar que, en realidad, solo cuentan con un panel solar que brinda energía a un bajo.
No roba a los ricos para dárselo a los pobres, más bien roba a Guy Ritchie, Batman, Two-Face y algunos otros para luego no ofrecer nada a la audiencia.
Es misteriosa y silenciosa, pero aderezada con algo caprichoso e incluso juguetón; es una de esas películas manifiestamente serias que se aprecian mejor con sentido del humor.
No cabe duda de que con persistencia, Maddin ha conseguido que este pastiche sea una película con un lenguaje propio. Hay que verla en pantalla grande.