Lo último de Noah Baumbach ofrece un guion ingenioso y un elenco destacado, pero es Ben Stiller quien realmente brilla con una notable interpretación emocional.
A pesar de contar con un elenco de gran calidad, que incluye a Charlotte Gainsbourg y Mathieu Amalric junto a Cotillard, la película de Arnaud Desplechin que da inicio al festival de Cannes resulta ser un desconcertante caos.
Esta película se presenta como una obra destacada. Sin embargo, se percibe un exceso de ostentación y grandilocuencia que, a pesar de su elegancia, hace que la chispa de la emoción quede oculta.
Los bordes afilados de la historia están sentimentalmente limados. Hay un toque de sentimentalismo, y se presenta una hermosa vista pintoresca de la vida de los escritores.
Se mantiene espectacularmente bien. Esta película fue el primer, quizás el único intento británico de los 90 capaz de responder a películas como 'Goodfellas' o 'Pulp Fiction'.
Una comedia que a veces logra ser animada, aunque en su mayoría resulta ordinaria. Presenta algunas líneas memorables, pero en términos generales, se siente débil.
Violenta comedia de acción gonzo que resulta extrañamente agotadora y sobrecargada de falta de gracia. Es un recorrido turístico que no lleva a ninguna parte.
A veces su cualidad pasiva y elusiva me distanció, y la consideré amanerada y superficial. Sin embargo, sus películas se destacan por su elegancia y un sello distintivo que las hace únicas.