Es como si la fantasía inocente del mundo de piratas y aventuras de los niños no fuera suficiente. La acción debería ser reforzada. Lo suficientemente decente.
Es tan aterradora como entretenida. La tensión presente en las escenas iniciales es espectacular, al igual que la representación del 'perro siniestro' que fundamenta toda la trama.
Una película de terror bastante inteligente, construida de manera interesante. Sin embargo, hacia el final se vuelve un poco caótica. A pesar de esto, Smith logra generar algunos escalofríos reales.
Impresionante y con estilo, esta película logra captar la atención del espectador de manera efectiva. Su ejecución es notable y cada elemento está cuidadosamente diseñado, lo que contribuye a una experiencia visual cautivadora.
Andersson como director es simplemente asombroso. Ha logrado crear un ciclo de cine épico completamente singular que debe ser experimentado para ser realmente apreciado.
Es ese tipo de película poco común que te deja aturdido al salir de la sala, haciéndote cuestionar a tu acompañante: '¿qué demonios ha pasado ahí dentro?'
Una delicia magníficamente dulce. La he disfrutado más que las dos versiones anteriores, con Gene Wilder en 1971 y Johnny Depp en 2005. Aporta las endorfinas del chocolate.
Aunque presenta momentos entretenidos, quienes están acostumbrados a la ironía exagerada y a la potente comedia del universo Lego podrían encontrarlo decepcionante.