Con su hipnótica banda sonora, tremendas interpretaciones y una soberbia fotografía monocroma, deja a un lado los primeros trabajos de David Lynch y Spike Lee.
El problema radica en que no permite disfrutar de esa rabia irracional que emerge en la carretera. Es una película violenta y convencional, similar a un coche sin conductor que no tiene dirección.
Algunos de los actores cumplen con su papel, pero la historia resulta confusa y poco satisfactoria. El desenlace es desastroso, y aunque es inusual mencionarlo, Dennis Quaid no logra impresionar en el papel principal.
Elegante y profundamente extraña, 'Flux Gourmet' podría convertirse en un clásico de culto. Sin embargo, Strickland ha presentado una experiencia más impactante y auténtica en obras anteriores.
Un drama psicológico que combina un humor negro con aplomo y serenidad. La actuación de Fabrice Luchini y Kristin Scott Thomas es excepcional y no se puede pedir más.
Una película de venganza sobresaturada y poco creíble. Resulta intratable y, en ocasiones, algo tediosa. A pesar de esto, presenta ciertos momentos intrigantes que generan miedo y tristeza.
Una alegre y simpática animación pre-Halloween, basada en el cuento de 1887 de Oscar Wilde. Los efectos visuales no destacan por su innovación, pero la narración se desarrolla de manera ágil.
Un documental soviético poético y onírico que nos transporta a un mundo olvidado. Es un relato fascinante, una obra rica, extraña y llena de misterio que combina etnofantasía y un ensueño social-surrealista.
Presenta una calidez, una habilidad y una ambición que no tienen fin. Las escenas multitudinarias y el trabajo en las localizaciones son una verdadera maravilla.
Keaton exhibe un atletismo extraordinario y desenfadado. Sus gags y escenas acrobáticas están perfectamente enmarcadas y presentadas con máxima claridad e impacto cómico, lo que encaja de manera perfecta en una ambiciosa historia de acción épica.