El principal problema de 'Restless' es que, aunque no hay apenas un minuto en pantalla que carezca de alguna adorable rareza revelándose a sí misma, es en esencia, dramáticamente inerte.
Es interesante por su excentricidad y su exotismo, además de que se alinea más con el estilo y la estructura de los videojuegos que con el de las películas.
Clive James una vez dijo que algunos artefactos culturales son tan flojos que 'saben a celofán'. 'High School Musical 3: Senior Year' hace que el celofán sepa a pollo al curry.
Es complicado capturar la intimidad en una película. Sin embargo, Press y Blunt muestran una relación llena de frescura y espontaneidad, apoyadas por las técnicas improvisadas de Pawlikowski y los diálogos ingeniosos.
Con esta película, impresionantemente efectiva, Van Sant regresa a sus raíces indie, mezclándolas con una sensibilidad europea. Una de las mejores y más perturbadoras del año.