Una dirección más decidida en la trama y en la interpretación de Shia LaBeouf podría haber enriquecido esta inmersión atmosférica, que resulta admirablemente desatada en un mundo poco explorado.
Es una película decente, aunque a veces se vuelve algo empalagosa, y no está claro si la comedia se apoya en la observación realista o en el buenismo sentimental.
Las interpretaciones son buenas, pero la resolución resulta demasiado liviana en esta historia sobre una niña que se enfrenta al trastorno alimentario de su querida hermana mayor.
Es una película con una fuerza y un propósito tranquilos, sin vergüenza de su propio optimismo, quizá inspirado por películas de los hermanos Dardenne como 'Le Fils'.
Es un placer transgresor y ostentoso, desde conversaciones barriobajeras hasta sexo inesperado y una sorprendente profundidad emocional. Es otro notable triunfo de Dolan.
Extrañamente conmovedora, debido a la inexorabilidad de la progresión narrativa, subrayada por sus intertítulos bíblicos; los episodios generan paradójicamente una especie de suspense.
'Still The Water' posee idealismo y tranquilidad. La serenidad distintiva de Kawase y su generosidad de espíritu siguen siendo cualidades valiosas en el cine.
Una historia iniciática amable, divertida y tierna. Tiene encanto, aunque resulta un poco sentimental y sencilla, careciendo del verdadero potencial emocional que muchos esperábamos de Rohrbacher.
Una obra enormemente emotiva de realismo social, una reinvención de la historia de Oscar Wilde que consolida al director Clio Barnard como uno de los mejores cineastas jóvenes de Gran Bretaña.
'Jeune et Jolie' se asemeja a 'Belle de Jour', aunque carece de la perspectiva sombría de Buñuel. Ozon parece más interesado en equilibrar la situación que en provocar su caída.
Con demasiada frecuencia se siente forzada, abrumada por emociones que no son del todo creíbles. Las crisis emocionales presentadas resultan inmerecidas y carecen de un desarrollo convincente.
El principal problema de 'Restless' es que, aunque no hay apenas un minuto en pantalla que carezca de alguna adorable rareza revelándose a sí misma, es en esencia, dramáticamente inerte.