Además de todo lo demás, esta película maravillosamente dulce y divertida contribuirá al debate sobre si los regímenes represivos son el vivero de la grandeza artística.
En esencia, se asemeja a cualquier otra película británica contemporánea; podría haberse creado en cualquier época y tras su estilo superficial no se encuentra una verdadera profundidad.
Los recursos visuales de los hermanos Coen evocan a Kurosawa y Welles, matizados con elementos del expresionismo alemán. Presentan un universo en blanco y negro, cargado de violencia y dolor que impacta en el espectador.
Un drama sobrio y extremadamente emotivo. Hay inteligencia, franqueza y habilidades naturales en 'Mon légionnaire', la espectacular película de Rachel Lang. Es absolutamente absorbente.
El misterio de lo que busca el corazón es el tema de esta película humana y empática. A pesar de su inclinación hacia el drama, logra transmitir una dulzura agridulce que resulta encantadora.
Este drama sobre la claustrofobia familiar se presenta de manera excepcional y elegante, generando opiniones divididas. Aunque Dolan tiene obras que no han convencido, en esta ocasión logra un resultado destacado.
El éxito de Ned Benson en Toronto aborda una ruptura desde las perspectivas de ambos protagonistas, aunque su formato híbrido reduce algunas sutilezas en favor de la brevedad.
Me pareció apasionante, con un toque de delirio; las localizaciones en la planta recuerdan a Kubrick; tiene una banda sonora inquietante y Tahar Rahim ofrece una actuación abierta y generosa.