Stéphanie Blanchoud y Valeria Bruni Tedeschi destacan en esta poderosa y bien narrada historia de Ursula Meier que explora el resentimiento y las tensiones en el hogar.
Aun acompañada de una hija que tiene un gran parecido con ella, Huppert parece distanciada de esta sombría historia familiar. Además, su papel como profesora de tenis no tiene la misma fuerza que el de Judy Murray.
Es el tipo de película que podría transformarse en un remake situado en Estados Unidos o el Reino Unido en la actualidad, pero manteniendo la esencia sin tantos cambios.