La visceral puesta en escena de Leigh, especialmente en los momentos más dramáticos, refleja la importancia de una matanza con 200 años de antigüedad que aún tiene mucho que contar en la actualidad.
'Snowden' se queda en la superficie y no logra profundizar en su propuesta. Stone nos introduce en el ámbito del biopic, un género que no parece ser el adecuado para exhibir su pasión y talento como director.
'The Birth of a Nation' es una obra oportuna y poderosa. Se trata de una película que provoca y muestra una humanidad cautivadora, posicionándose entre lo mejor del año.
Que Tina Fey es divertida es un hecho. Adentrarse en la mente enredada de una mujer compleja, que se encuentra en una situación complicada, es algo poco habitual.
The Big Short está brillantemente construida para dar justo donde duele. Es una tragedia slapstick que nos hace desear ver a cada uno de sus personajes entre rejas.
La película se ralentiza en los momentos que más necesita generar tensión. Afortunadamente, Smith, con su acento y un compromiso impecable hacia la causa de Omalu, logra mantenerte cautivado de principio a fin.
Deja que un dibujo animado para todos los públicos dé una lección a las películas con actores de carne y hueso sobre lo que es la acción, la diversión y una fuerte originalidad.
La película carece de alma. La épica de ese día de infamia debería conmoverte profundamente. Sin embargo, la verdadera tragedia de 'Pearl Harbor' es que al salir de la sala no sientes nada.
Una embrujadora mezcla de locura y astucia. El retrato de Portman de una artista bajo asedio es imprescindible e inolvidable. Al igual que la película.
Singleton intenta fusionar el drama social de 'Boyz N the Hood' con el intenso espíritu de '2 Fast 2 Furious'. A pesar de que la combinación no resulta del todo exitosa, presenta algunos elementos interesantes.
Endulza la realidad con humor y un poco de ficción, ofreciendo emocionantes carreras que aceleran el pulso. Es cursi, sí, pero logra funcionar de maravilla.
El último docudrama de Greengrass recrea la masacre de Noruega con una precisión escalofriante, pero falla a la hora de esclarecer con detalle sus consecuencias.
No hay duda sobre el valor de la película como merecido homenaje a los héroes y a las víctimas de un trágico evento que puede que haya hecho a Boston más fuerte.