No hay disneyficación en este documental francamente íntimo, que resulta ser un trabajo amoroso y se maneja admirablemente al usar una dosis justa de dulzura para suavizar la realidad.
La esencia de Amy se encuentra en sus palabras, en su música, en los mensajes de voz que dejó, en los videos caseros, y en la influencia de sus amigos y familia, así como en quienes la llevaron a su final. Te invita a mirar, escuchar y conmoverte.
Una reflexión iluminadora sobre el arte y la existencia, donde Jason Segel brinda la mejor actuación de su carrera, capturando de manera conmovedora los conflictos internos de un reconocido novelista.
Una obra brillante y alborotada. Kushner y Day-Lewis se atreven a ofrecernos un retrato complejo y conflictivo de un gran líder americano. Es una notable película que refleja la grandeza del cine americano.
No pude apartar los ojos de 'I'm Still Here'. La provocadora y postmoderna visión de Affleck, con un Joaquin Phoenix que oscila entre lo humorístico y lo serio, representa el descenso más sorprendente al oscuro corazón de nuestra cultura de "reality" desde que Sacha Baron Cohen creó a Borat.
El film, dirigido mecánicamente por Saul Dibb, subraya todo posible paralelismo que se puede encontrar entre Georgiana y la Princesa Diana. Es Knightley la que consigue que 'The Duchess' consiga tratamiento real.
No es que 'W.' sea fallida. Se puede ver, a menudo es divertida y, a veces, tiene fuerza. Pero de Stone esperas un tiro en el estómago o la gravedad que mostró en 'Nixon'.