Una película de atracos que se siente única. 'Triple 9' no alcanza el nivel de 'Reservoir Dogs', pero ofrece un viaje emocionante y lleno de giros intrigantes.
Posee la astucia y una tensión cautivadora que caracterizaba a clásicos de los años 70 como 'Todos los hombres del presidente' y 'El último testigo'. Su esencia recuerda a la película de Pollack, 'Los tres días del Cóndor'.
Los puristas podrían argumentar que Fiennes y el guionista John Logan han comprimido la segunda obra más extensa de Shakespeare en un intenso metraje de dos horas, pero la fuerza de la obra es innegable.
Los films que se dedican a la parodia suelen tener un problema: sus chistes se vuelven obsoletos rápidamente y caen en el olvido. 'Walk Hard', que se burla de los biopics musicales como 'Ray' y 'Walk the Line', experimenta ambas situaciones.
Una película que aborda la resistencia holandesa durante la Segunda Guerra Mundial sorprende con su gran nivel de entretenimiento, provocación y un toque erótico.
La secuela del icónico filme de ciencia-ficción se presenta como un clásico instantáneo. Gosling, Ford y Villeneuve logran que esta continuación sea un impresionante deleite visual, manteniendo el nivel de la obra original.
Shyamalan transforma un género de terror carente de innovación en una experiencia rica en profundidad, con un enfoque en el espíritu y en personajes que llevan consigo profundas heridas emocionales.
Polanski explora de manera provocadora temas como el sexo, el amor, la crueldad, la literatura y el cine, además de centrar la atención en su propia persona.
Una exuberante celebración de la palabra impresa. Esta joya de película, intrincada e ingeniosamente creativa, cautivará a los admiradores de Anderson. Sus críticos habituales, como es costumbre, mostrarán su desdén.
Un docudrama absolutamente fascinante que mantendrá tu atención de principio a fin. Las actuaciones de Peter Sarsgaard, John Magaro y Leonie Benesch son contundentes y te dejarán sin aliento.
Johansson combina su atractivo, fervor y creatividad con la elegancia natural de una auténtica estrella; cada secuencia se siente como una obra de arte de Vermeer.
Es un caballo ganador porque nos recuerda lo placentero y emocionante que puede ser una película comercial cuando cuenta con actores que están por algo más que un buen salario.