Lo que podría haber sido la trama de una telenovela es transformado por Almodóvar y un quinteto de actrices trascendentales en un tributo único e inolvidable a la solidaridad femenina.
Este épico tributo de Baz Luhrmann a su tierra natal podría ser considerado la película del año si solo nos basáramos en su apariencia visual. Sin embargo, un guión excesivo y cargado de subtramas sentimentales lo arruina. Aunque cuenta con paisajes impresionantes, no logra evitar que se diluya en suavidad.
¿No es hora de darle crédito a Romero? No creo que sea coincidencia que figuras como Stephen King, Tarantino o del Toro lo vean como un maestro, porque realmente lo es.
El gran brillo estelar de Annette Bening te enganchará a esta serie, incluso cuando el empalagoso guion no pueda resistir el impulso de hacerlo trillado.
Esta serie, aunque presenta fallos, resulta cautivadora. Si te recuerda a 'El Padrino' y a sus razones para seguir siendo un clásico tras 50 años, definitivamente deberías darle una oportunidad.
La película no logra conectar emocionalmente, aunque las interpretaciones de Holmes y la joven Madison son notables. A pesar de la presencia de Del Toro en los créditos, los momentos de miedo resultan ser demasiado convencionales.
Una mejora respecto a la primera entrega. Sin embargo, Columbus sigue a Rowling de manera excesiva, lo que limita la creatividad y provoca que la película se sienta excesivamente larga, llegando casi a las 3 horas.
Downey brilla en su papel, a pesar de que la película se ve abrumada por un exceso de elementos. Hay una sobreabundancia de personajes secundarios, tramas enredadas y villanos del universo Marvel, junto con caóticas escenas de acción.
Si tienes ocho años o menos, esta película es ideal para el verano. Sin embargo, para los demás, resulta monótona, sin profundidad y carente de creatividad.
El verdadero villano de esta película no es Blackheart, el hijo del demonio, sino que representa la esencia del cine contemporáneo: la fórmula de Hollywood.
No hay director más afín a los misterios hipnóticos de las mujeres. Y en 'Madres Paralelas', Cruz y su director respiran como uno solo, lo que supone una gran fuerza emocional.
Mendes maneja con habilidad los sorprendentes cambios de un guión que combina el humor y la emoción de manera magistral. Rudolph y Krasinski ofrecen actuaciones realmente sobresalientes.