El director Babak Najafi presenta escenas de acción con una crudeza y un cinismo tales que logran que las obras de Michael Bay se vean casi poéticas en comparación.
Renée Zellweger regresa a la pantalla en su mejor momento, ofreciendo una actuación vibrante que cautiva desde el primer instante. Su presencia en la película es una verdadera delicia que resalta su talento.
El resultado es decididamente irregular. Carece de la compresión y los subtonos filosóficos de 'Train to Busan' y se va quedando en harapos a la búsqueda de una historia coherente que nunca emerge.
La excepcional adaptación cinematográfica de David Fincher de 'Perdida' se destaca como la obra maestra de la década para las parejas que anhelan arruinarse mutuamente.
Sylvain Chomet narra una historia cautivadora a través de una secuencia de imágenes asombrosas que hablan por sí solas, sin necesidad de utilizar subtítulos.
Bryan Cranston destaca en 'Wakefield', ofreciendo una actuación convincente que permite que las ideas de la película se desarrollen y se escuchen de forma efectiva.
Anne Hathaway encabeza un elenco brillante de actores que, a pesar de su talento, luchan en vano por convencernos de que no están encadenados a un recurso poco original.
Perry comentó que la filmó en una semana. En un inicio resulta impresionante, pero al final sorprende que le haya tomado tanto tiempo producir esta obra mediocre, aburrida y desorganizada.
Toma los mismos ingredientes, añade una nueva localización: Bangkok en lugar de Las Vegas, y la historia vuelve a repetirse. Sin embargo, esto no ocurre. 'The Hangover Part II' resulta ser un verdadero plomazo.
Emociones intensas y desenfrenadas. Abrams se muestra honesto en su enfoque, buscando que las secuencias de acción realmente contribuyan al desarrollo de la narrativa.
La segunda parte de 'Breaking Dawn' es a menudo considerada la mejor de las películas de Crepúsculo, lo cual es comparable a afirmar que un resfriado es preferible a una gripe.
Tenía la esperanza de que esta nueva entrega fuera al menos satisfactoria, o que evocara la emoción de la película original de 1988. Sin embargo, 'A Good Day To Die Hard', la quinta entrega de esta serie, resulta ser un completo desacierto.
En esta confusa mezcla alienígena, lo único que realmente destaca es la constante avaricia de Hollywood por hacernos pagar más mientras nos ofrece menos.
Tom Cruise hace su regreso como el famoso héroe de acción de Lee Child, aportando agilidad, furia y un ingenio notable a esta secuela que resulta bastante satisfactoria.