A veces, una película puede verse afectada por una actuación deficiente. En otras ocasiones, una actuación sobresaliente puede aumentar el atractivo del filme. Bill Nighy, un actor generalmente excepcional, interpreta su papel de manera sobresaliente.
Mark Rylance es el verdadero protagonista de la función. La película no busca ir más allá del concepto de teatro filmado en una historia que es esencialmente un artificio, pero logra mantenerse a flote gracias al cautivador desempeño de este excepcional actor.
'Blonde', novela, es muy buena. 'Blonde', película, es una muy inteligente adaptación. (...) De Armas también asume riesgos, ya que dar vida a un mito no es tarea fácil, y sale triunfadora.
Una especie de hazañas bélicas monumental, tan ideológicamente discutible y narrativamente pesada, más allá de las cerca de tres horas que dura, como repleta de buenas ideas visuales.
El filme se hace fuerte en la relación entre la protagonista y su hija, de la que surge una convicción férrea en la libertad y, de nuevo, la verdadera ética de los sentimientos.
Este 'biopic' oscuro y perturbador está diseñado en la típica tradición estadounidense del individuo que forja su propio camino, abordando sin reservas uno de los mitos más emblemáticos de América en el siglo XX.
Como relato bien hilvanado es insuficiente. Como comedia blanca, sin demasiadas aristas y muy poca mala uva, cumple a la perfección. El resultado está más cerca del divertimento cinéfilo, de la obra menor.
Hughes se presenta como un personaje carismático y excéntrico. Predomina el desencanto sobre la mala fe: Beatty se muestra como un cineasta en su ocaso.
Mezcla de drama, intriga y reconstrucción histórica, 'Neckan' no funciona en ninguna de sus acepciones. El aire del filme es antiguo, y carece de misterio y de tensión.
Un buen melodrama: tiene dos o tres momentos en los que sin apelar a la lágrima fácil consigue emocionar. Nada sobra y nada falta, todo está muy medido.
Es un filme que contempla registros de lo más diverso sin equilibrio. Es un relato descompensado, en exceso centrado en la capacidad interpretativa de Kate Winslet.
Un buen y ecuánime retrato. Trueba reproduce con fidelidad las actuaciones de Eugenio, interpretadas por David Verdaguer, quien se aproxima al personaje con respeto y un toque de humor.
Puede que sea esclava de su forma de reconstruir cinematográficamente el tiempo pretérito, presentándolo casi como si se tratara de una película de antaño. No es una simple recreación, sino más bien un filme encontrado de esa época.
Una curiosa propuesta animada, con un trazo delicado y colores de acuarela, que rinde homenaje a los creadores del personaje en cada uno de sus bellos planos.
Un filme muy bien escrito, realizado por la directora Phyllis Nagy, quien también se encargó del guion de 'Carol'. La dirección es más convencional pero efectiva. La película emana un profundo idealismo.
La mirada de Branagh no es virulenta. En absoluto. Es el retrato nada acre de una infancia rodeada de cariño que se impone sobre la violencia irracional.
Funciona bien durante su primera mitad, pero después, termina por repetir y reiterar aquellos conceptos que tan bien le funcionan al principio y tan cansinos o alargados resultan después.