La antología de cinco películas retrata de forma excelente la violencia racial ejercida sobre la comunidad afrocaribeña en la Inglaterra de los años 60, 70 y 80.
Película tan convulsa como fluida que se acoge consecuentemente a cierta estética del cine liberal de Hollywood en los 70, aunque con más fuste ideológico que algunos títulos de Alan J. Pakula y Sydney Pollack.
King ha optado por un formato reducido e intimista que presenta de manera efectiva la dialéctica racial de la época, exponiendo las posturas divergentes y algunas de las formas que, en aquel momento, aún no se habían llevado a cabo para poner fin a la segregación.
Todo Tarantino es excelente, o como mínimo muy bueno. 'Érase una vez en… Hollywood' es el opus de su carrera, la mirada mítico-poética a una época crucial de la cultura popular estadounidense.
Hay momentos de una emoción controlada, pero no por ello menos intensa un mecanismo narrativo perfecto Almodóvar fija con enorme delicadeza todo lo que atañe a la infancia de Salvador y la relación con su madre.
Notable filme. Es un retrato directo y bastante descarnado, además de muy verista. Lejos de la estridencia y los efectos melodramáticos del género del biopic.
Se queda en el escaparate de la corrección, el guion se vuelve algo redundante a medida que avanza la acción y queda la sensación de asistir a un producto entretenido pero sin mucha consistencia.
Sin la firme convicción de Colin Firth y Rachel Weisz, esta película, centrada en una conquista imposible inspirada en hechos reales, carecería de coherencia.
Un puzle que parece distante, pero tampoco lo es: la forma de filmar en primer plano a Jackie, su reacción tras el atentado la convierte en personaje dramáticamente excepcional.
El filme es un homenaje a los fallecidos. El uso de la voz narrativa resulta ser muy interesante y aporta un sentido distintivo a 'La sociedad de la nieve' en comparación con otras películas que abordan esta historia.
Es una apuesta valiente por una temática y una estructura narrativa acorde con esa temática. Tiene grandes momentos que hilan una historia de supervivencia y superación.
Neeson logra transformar su imagen de héroe expeditivo a un personaje que se acerca a la tercera edad, a la vez que Lorenz presenta con serenidad una narrativa centrada en la violencia.
La primera parte de la película resulta más efectiva, especialmente en las interacciones con la madre. Sin embargo, el desenlace se transforma en una pesadilla alucinatoria que no logra el mismo impacto. Traisac ofrece una actuación destacable.