Excelente filme en el que destaca su tono mesurado y la contención de sus momentos cumbre, filmados con sutilidad y tan discretos como efectivos efectos especiales. Está repleto de hallazgos.
Posee un pulso destacable al explorar los sentimientos y rechazos que conectan a las personas a lo largo del tiempo. No es una película que asombre, pero ciertamente logra seducir.
Una atmósfera que va haciéndose gradualmente más inquietante sin que apenas notemos el cambio, lo cual genera una experiencia envolvente. Es un filme menos compacto de lo esperado, que avanza por impulsos, aunque está lleno de ideas muy interesantes.
El tema es interesante y contundente, pero el director del filme elige una perspectiva más bien desdramatizada. El ritmo del relato es lento y, en ocasiones, confuso.
A los cineastas norteamericanos les fascinan las historias de grandes estafas. Aquí hay una magnífica veta de oro para hacer realidad el enésimo sueño americano.
Resulta algo tópico en la forma de presentar a unos y otros, pero posee también elegantes soluciones de puesta en escena que hacen más aterradora, si cabe, la expresión de la violencia.
Es un 'thriller' angustiante y muy cinematográfico. El interés del filme radica en sus giros calculados y en su habilidad para no tomarse demasiado en serio, a pesar de estar enmarcado dentro del género de terror.
Se suma a 'J. Edgar' y 'El francotirador', películas que, aunque no se consideran progresistas, son más éticas que muchas producciones de Hollywood que se autodenominan de izquierdas. Eastwood critica con contundencia a la prensa sensacionalista y a las manipulaciones del FBI.