Un filme de texto que destaca por el uso de la luz y el color. Con una excelente fotografía, se perfila el tenue y a la vez sofocante universo al que estuvo sometido un artista tan genial.
Ofrece una lectura distinta de la obra del creador de 'Ciudadano Kane', donde se contemplan y analizan sus producciones cinematográficas desde una perspectiva renovadora.
Berlusconi tarda en aparecer y la interpretación de Servillo lo ridiculiza en exceso. Carece de esos momentos tan desbordantes que han caracterizado la obra del director.
Documental interesante, pero quizá demasiado convencional nos ayuda a comprender, si es que era necesario, la importancia de la obra bergmaniana para el nacimiento de la modernidad cinematográfica.
Deja de lado el ornamento estético fácil y la ambientación precisa para recrear interiores palaciegos escoceses de oscura y cruda belleza realista. Destaca la sólida interpretación de Saorsie Ronan.
Callas cantó de una manera inigualable, pero cada escena de este documental evidencia que su vida estuvo marcada por más dificultades que satisfacciones.
El filme, quizás excesivamente formalista, sugiere un ocaso sombrío en lugar del esplendor de la artista y musa, pero resalta constantemente la singularidad de esta figura.
Un filme muy adscrito a la reivindicación emprendida por el cine en cuanto a temas de género, pero también un drama que establece una sólida relación entre todo artista y su obra.
El director utiliza la narrativa en primera persona para explorar sus reflexiones sobre música, arte, política e ideología, capturando todo con una sutil discreción. Se presenta como una auténtica elegía.
Sabemos cosas de Lynch a través de sus propias palabras mientras observamos su proceso de creación. Nos muestra cómo da volumen a sus lienzos y cómo elabora sus emblemáticas texturas orgánicas.
La puesta en escena muestra una delicadeza notable. La elipsis que refleja el envejecimiento de la familia a través de unas fotografías es uno de los momentos más memorables que he visto en años, lo que realmente justifica ver esta película.
Pinturas más bien pálidas. Un filme que se desarrolla en los paisajes cántabros a finales del siglo XIX, con diálogos en inglés bien cuidados y una ambientación adecuada, pero que adolece de intensidad.
La narración de Chan Marshall (Cat Power) añade un toque personal, sin embargo, el resultado final se siente como un montaje de material de archivo que carece de profundidad.
El filme mantiene un tono pausado, a pesar de la tensión en ciertos momentos, y logra la virtud de mostrarnos aspectos fascinantes tanto del entrevistado como del entrevistador.