Leigh reconstruye los acontecimientos políticos con un estilo meticuloso e irónico, enfocando la atención y la denuncia tanto en la colectividad anónima como en el personaje real de Henry Hunt.
El estilo es seco y directo. Lozitsa logra presentar un retrato extremadamente claro del caos que surge de cualquier conflicto bélico, evidenciando la total falta de impunidad en una sociedad en crisis.
Muy manipuladora emocionalmente, parece construida para el lucimiento de Dani Rovira en su empeño, de momento no logrado, por dejar la comedia y demostrar que sirve para el drama.
El tema ofrece una aguda crítica sobre el lucrativo negocio de la guerra y permite un brillante uso de la ironía cómica, gracias a la dirección y actuación de Hill, quienes son fundamentales en este proyecto.
La vida de Liliana Pereira se desarrolla en dos tiempos. La primera parte, aunque moderada, se presenta como un relato bastante convencional. En el tiempo presente, los contrastes entre las ideas y estilos de vida se vuelven más valiosos e interesantes.
Relato de intriga sin sorpresa. Un relato de espionaje que resulta bastante desvaído, y las escenas de acción o de choque están resueltas con menos pericia de lo habitual.
La guerra como nunca antes fue filmada. Devastador y excelente filme, el resultado, en su vandálico conjunto, es sobresaliente. No es una película sobre la conmemoración de la victoria, sino una crónica del horror.
Todo cuadra en el actual cine teológico de Hollywood: aquí es también una Roma violenta y cruel en la que los cristianos o bien son despedazados en la arena o queman como antorchas humanas en las calles.
Periplo del Mesías desde la perspectiva de María Magdalena, su seguidora más leal e ingeniosa, presenta dilemas y decisiones que resuenan con una interpretación feminista contemporánea. El elenco refleja un estilo característico del cine independiente.
Resulta fascinante reconstruir su meteórica carrera y escuchar cómo explora sus recuerdos más dolorosos. Las imágenes de archivo son excelentes y aportan una gran profundidad a la narrativa.
Los aires de telefilme no benefician a la intensidad dramática de esta historia que nunca acaba de alcanzar la fuerza necesaria salvo en algunas secuencias. Lo mejor del filme reside en Sophie Nélisse.
Cierto que hay momentos un tanto chirriantes. Sin embargo, en líneas generales, es un filme que captura de manera efectiva las fisuras de un personaje que busca encontrar su equilibrio.
El documental presenta una estética sencilla, reflejando la aparente simplicidad con la que Labordeta vivió su vida. Incluye una valiosa colección de películas familiares y domésticas que aportan un toque personal a su retrato.