Una aventura apta para todos los públicos, sencilla pero con corazón y muy consciente de su necesidad de atrapar la atención de los más pequeños sin defraudar a los nostálgicos.
Conjuga con acierto drama familiar, ciencia-ficción y comedia de aventuras. Emociona, sensibiliza respecto a determinados temas y juega muy bien sus cartas para mantener el interés hasta el final.
Una película de celebración emocional que condensa numerosas referencias. Lo mejor es ir al cine a verla dejando salir a nuestro niño interior y permitiéndole disfrutar del festín de música y color.
Sencilla pero funcional, colorista y simpática, se dirige a un público joven sin olvidar la nostalgia de la audiencia más madura. Es un buen cóctel que, aunque le falta un poco de chispa, logra cumplir su objetivo.
Conecta con un episodio oscuro de nuestra historia y utiliza el estilo de Stranger Things para atraer al público joven. Sin embargo, el resultado no es completamente satisfactorio, ya que logra asustar mucho menos de lo anticipado.
Poético puzle sobre la infancia y sus secretos. Con una sensibilidad exquisita, Koreeda retrata lo complicado que resulta entender el mundo infantil desde la visión de los adultos.
Cumple con las expectativas, que ya es mucho más de lo que podemos decir de otras comedias españolas recientes. No hace tampoco ningún gran alarde imaginativo pero al menos no da vergüenza ajena y entretiene.
Tan absurda como lo fue Mandíbulas, esta película vuelve a sumergir a la audiencia en un mundo de locura, ofreciéndole un rato ameno sin pretensiones más allá de criticar el cine de superhéroes.
Da lo que promete: si vas al cine sin saber nada sobre la película, te va a sorprender. Es entretenida, (...) Dejará satisfechos a aquellos espectadores en busca de una película de evasión sin mayores pretensiones.
Da más de lo que promete: las risas están garantizadas, y lo sorprendente es que su faceta aterradora también funciona. Es mordaz, divertida y fácil de disfrutar.
El mejor Nicolas Cage. Una película muy recomendable que seguramente generará debates después de verla. Ofrece suficientes capas para explorar una variedad de temas interesantes y relevantes.
Tiene alma; la nueva adaptación de Pesadillas presenta un intrigante laberinto narrativo que la eleva por encima de las películas. Además, hay suficiente material literario para explorar mucho más.
Una serie ágil en tono de comedia negra que intenta replicar el estilo de The Office, pero ambientada en una funeraria. En esta primera temporada, la ficción inicia con paso firme.
Una propuesta arriesgada, diferente e incómoda a más no poder: la miseria moral queda al desnudo al mostrar la hipocresía más absoluta en una serie que, si bien no es para todo el mundo, cuenta con momentos excepcionales.
Woody Allen presenta su obra más destacada en años. La narrativa es cautivadora, respaldada por escenarios impresionantes y un elenco excepcional, que aporta una sutil acidez al retratar a los más privilegiados.
Muy simpática y desprejuiciada, esta comedia cortita da para unas risas mientras recuperamos temas míticos de Malla y hasta nos regala los oídos con un tema nuevo creado ex profeso para la película.
Una película correcta. Le falta una vuelta de tuerca al guión para ser más incisiva y memorable. Aunque entretiene y tiene un cierto encanto, se olvida fácilmente debido a su falta de riesgo.