Bellamente filmada y finamente actuada, pero eso no garantiza que sea una buena película. Cianfrance parece indeciso sobre la historia que desea contar, lo que también provoca incertidumbre en el comportamiento de sus personajes principales.
Es una hermosa reproducción de todos los tópicos que el mejor cine negro nos dio por décadas, sin la garra ni la mirada de esas producciones de antaño. No cabe duda que Affleck es un cinéfilo, un amante del cine, pero carece de punto de vista propio.
Larraín construye su obra de manera libre, a ratos incluso lúdica. Sin embargo, el aspecto que juega en contra es que su ritmo constante y la riqueza de diálogos y situaciones se agotan en la parte final, volviéndose en ocasiones repetitiva.
Burton solía encontrar formas originales y personales para contar sus historias; sin embargo, en la actualidad nos muestra un paisaje estático, poblado por personajes ‘extraños’, pero que carecen de cualquier tipo de subtexto.
Es una cinta lírica, de una simpleza extrema, que busca en lo cotidiano aquello que está oculto y que trata de descubrirlo para entregarlo al espectador, quien gozará de esta historia acerca del misterio que es la creación.
Es una cinta que bebe del cine inglés más clásico, un drama de cámara, pequeño pero repleto de significados y capas, que vive tanto de los silencios como de las palabras precisas, de los gestos, las indiferencias y las luchas.
Crowley presenta una película humana y de una simpleza candorosa, lo que tiene sus pros y sus contras. El mayor punto que juega en desmedro de esta obra es su dramatismo siempre tan sereno, recatado e incluso plano.
El resultado es bastante infantil pero mágico. Simplón pero también esperanzador. Se agradece la instancia para soñar y estar frente a una cinta que busca el entendimiento y el simple amor.
Tiene un trío protagónico extraordinario. El punto débil de la trama es su estructura. Narrada desde la perspectiva de las películas que generan una sensación agradable, todo resulta predecible, la tensión es escasa, está llena de lecciones y parece funcionar en piloto automático.
Esta vez Larraín nos deja fuera del alma de su protagonista. 'Jackie' es una película bien realizada, con una fotografía hermosa y una edición destacada. Sin embargo, considerando el talento de Pablo Larraín, se podría haber esperado un resultado más impactante.
Flanagan demuestra una vez más su completo entendimiento del universo que navega y una gran capacidad para incomodar, asustar y elevar una franquicia que había partido con el pie izquierdo.
Insustancial sería una buena palabra para definir el resultado de 'X-Men: Dark Phoenix', la cual destila poca inspiración y se siente particularmente repetitiva.
El resultado de esta historia es atrapante, a ratos hipnótico y a ratos quizás demasiado superficial. Ortega es un director con sentido del ritmo, tanto visual como sonoro y 'El Ángel' no se detiene ante nada.
Transita una delgada frontera entre desfachatez y genio. Es una cinta relativamente adulta, creada por un cineasta que disfruta de provocar. Hoy en día, eso no es poco.
El resultado es simplemente una recapitulación de eventos que nunca se traducen en el thriller que aspira a ser, ni ofrecen una motivación convincente para las acciones de Felt.
El resultado total de estos tipos duros es más que ameno y divertido, pero juega en su contra el que no presente nada que no se haya visto antes en decenas de películas de detectives.
Phillips junto a su coguionista Scott Silver destacan por la efectividad y profundidad que logran transmitir. Construyen un relato conmovedor sobre la enajenación y la soledad de individuos que buscan establecer conexiones en medio de la enfermedad y la devastación emocional.