La película presenta momentos vibrantes y un escenario cautivador, pero no logra conectar las tres historias, resultando en una narrativa plana y desarticulada. Se siente más como un intento de replicar el éxito de 'Día de entrenamiento' que una obra original.
El director consigue generar momentos destacados en la mayor parte del filme, pero en el desenlace se precipita. Esto arruina lo que había desarrollado, concluyendo la historia de una forma realmente inverosímil y poco convincente.
El trailer extendido parece estar diseñado únicamente para dar inicio a una nueva saga. En sus 120 minutos, más de 90 se dedican a una trama de introducción que no lleva a ningún desenlace.
Saca un par de risas y evita caer en lo simple y vulgar, aunque se queda a medias sin lograr un impacto completo. Habrá quienes lo consideren rompedor y audaz, pero no se engañen.
La película presenta algunos destellos de humor, gracias principalmente a Aniston. Su actuación es lo que realmente rescata el filme de sus problemas subyacentes, como la misoginia, el racismo y una narrativa poco sólida.
No basta con tener buenas ideas para crear grandes películas. En manos de un director inconsistente como Niccol, lo que podría haber sido una valiosa alegoría sobre nuestra sociedad se convierte en otro ejemplo de ciencia ficción mal aprovechada.
En el terreno en el que se mueve, esta historia es un triunfo de la entretención, la violencia pueril y una historia que resulta a la perfección de principio a fin.
El resultado de esta nueva historia de superhéroes es divertido, liviano y acotado, y logra reencauzar el desbarajuste en el que se estaba quedando estancado este mundo de seres con poderes extraordinarios.
El resultado, al igual que las adaptaciones anteriores, revela que incluso con un director talentoso y un gran actor, se puede llegar a un producto decepcionante.
En un entorno saturado de narrativas que no dejan lugar para la interpretación y donde se intenta satisfacer a un público ansioso por recibir todo servido, destaca una película como esta, que se presenta como ambigua, profunda e implacable.
“No aburrirás” es uno de los principios clave del thriller de acción y suspenso, pero en esta ocasión, Fuqua comete un error grave al no tener una visión clara de lo que pretende lograr.
Un calco deslucido de la original; una nueva invasión con nave aún más grande. Pero lo grande no siempre es mejor y la historia que antes logró entretener y desarrollar personajes e historia, ahora simplemente es una anécdota apresurada y ridícula.
Con escenas de suspenso que se desvanecen rápidamente, esta película oscila entre el drama y el thriller, resultando en una mezcla absurda y tediosa, carente de erotismo y con escaso romance.
Se esperaba algo de suspenso o acción innovadora, pero lo que se obtuvo fue una serie de explosiones y disparos en un relato con diálogos poco convincentes. El resultado es una experiencia absurda y poco efectiva que no logra ofrecer nada nuevo ni emocionante.
La película no solo resulta aburrida y plagada de lugares comunes, sino que también se ha transformado en la típica y exasperante historia de adolescentes que se comportan de una manera poco realista.