King acierta donde erró Tim Burton y crea un film que, además de encajar en el universo de Dahl, aporta una verdadera aventura que edulcora la condición de encargo salido de un calendario industrial.
Una celebración del disfrute pirotécnico en la que solo se echa de menos la intervención de un director que, como James Wan en Fast & Furious 7, aporte algo de sentido a sus engrasadas piezas.
Nos engancha más por el uso del glutamato monosódico que por una presentación que carece de un postre casero para compartir en redes. ¿Volverás? Probablemente.
Para los amantes de la reafirmación y los neófitos que no temen al 'name-dropping', esta película presenta una atractiva colección de escenas de acción que involucran a personajes con intenciones tanto buenas como malas.
Elenco plagado de estrellas en la refrescante y divertidísima cinta del inclasificable cineasta francés Quentin Dupieux, un soplo de aire fresco dentro de una cartelera que todos notamos demasiado viciada.
Un Nicolas Cage de ensueño en su mejor papel en años. Cinta fantástica, una emocionante historia que va más allá de la reflexión sobre la voracidad de la fama.
Para pequeños espectadores de futuro brillante, cínico y divertido. Sus directores han conseguido que los chistes de 'La familia Addams' funcionen, lo cual es un gran logro.
Una viguería sobre el amor incondicional al cine. Bienvenidos al año cero de recomendaciones insistentes con ‘One Cut of The Dead’; el llamado ‘Zombies Party’ japonés ha venido para quedarse.
Divertidísimo juego metanarrativo que logra el equilibrio al no centrarse únicamente en el chiste principal, sino que además construye una historia interesante que se sostiene por sí misma.
Ácido guion admirablemente exprésado por el debutante director, que combina drama y humor negro. Esta deconstrucción de 'Birdman' se transforma en un thriller que ofrece más de lo esperado.
Trepidante y audaz, es un film salvaje, sobrecargado y hilarantemente funcional, donde sus segmentos, hilados de manera brillante, no dejan un minuto de respiro.
Una funcional estructura argumental que se convierte en una aventura capaz de conquistar a quienes aún no han tenido suficiente. Si este es tu primer contacto con Hellboy, definitivamente tiene el potencial de convertirse en uno de tus favoritos.
Es grosera, divertida y tontorrona. Los problemas de forma son fáciles de perdonar si uno se entrega a su colección de gags subidos de tono y al magnífico protagonista.
Vuelve a ser una película sexy, acalorada y tan artificiosamente natural como el culebrón que necesitábamos en esta historia. Es una deliciosa horterada.
Una gran aventura que, pese a contar con una buena lista de excelentes ingredientes, termina repitiendo el esquema habitual de la franquicia de un modo sorprendentemente anodino.
La película de animación cautivará a toda la familia con su encantadora aventura, convirtiéndose en una favorita que se verá repetidamente en muchos hogares una vez que deje las salas.