Tiene algunas escenas que parecen ejercicios de estiramiento de un hogar para el jubilado, tiene partes tontas e incluso el título parece demasiado largo. Pero una vez que arranca, 'Crystal Skull' ofrece un entretenimiento inteligente, sólido y para toda la familia.
Jamie Foxx ganó el Oscar al mejor actor por su sutil interpretación de Ray Charles. Boseman lo supera. Al encarnar a James Brown con toda su temperamental singularidad, merece entrar automáticamente en el Paseo de la Fama del Rock & Roll.
Los hermanos han creado un personaje que es difícil de amar. Al igual que las antiguas canciones de su repertorio, resulta familiar, no aporta nada nuevo, pero rápidamente se convierte en algo aburrido y tedioso.
Este cuento sobre la Mafia no aspira a ser un 'Padrino' o la expansión épica de 'Los Soprano'. Vromen y el coguionista Morgan Land se contentan con mostrar los sutiles matices de la historia de un hombre extraño en un negocio sucio.
El desenfrenado personaje heterosexual de Douglas puede parecer una exageración, similar a Liberace, pero desde su primera aparición en el escenario de Las Vegas, logra capturar la esencia del personaje, que rápidamente pasa de la mera imitación a una evocación entrañable.
Una historia que podría haber sido convertida en un ligero lloriqueo de 60 minutos se estira a 122 minutos de héroes enfureciéndose y villanos murmurando empalagosas disculpas.
Eastwood ha creado un atrevido y meticuloso film épico. Coreografía sus batallas con una brutal viveza que rivaliza con los mejores momentos de 'Saving Private Ryan' y 'Black Hawk Down'. Es un relato compasivo que lleva una moraleja.
Un entretenimiento decente; aunque no logra alcanzar la calidad de 'Harry Potter' y 'El Señor de los Anillos', se sitúa por encima de 'La brújula dorada' y 'Las crónicas de Narnia'.