'Piercing' ofrece una hora y 20 minutos de pura diversión, aunque ocasionalmente parece un cortometraje que se ha extendido más allá de su duración óptima.
La extraña comedia sobre inteligencia artificial de Léa Seydoux es muy oportuna. Agradablemente surrealista, Dupieux presenta un enfoque ingenioso que hace que las dos posibilidades sean imposibles de desenredar: en esta obra, los artistas y su arte son inseparables.
Una de esas raras películas de terror con una premisa inmejorable: un grupo de aliens chupadores de sangre tienen una alergia fatal a la sangre humana porque ésta contiene un alto porcentaje de alcohol.
Desplechin dirige esta reunión de forma fascinante, y sus tres protagonistas la interpretan a la perfección. También hay frustración, pero es un precio que merece la pena pagar.
La ternura y la amargura de la película se mantienen en tan perfecto equilibrio, y están plasmados con tal energía tensa y vigorosa, que verla es como sentir un masaje deportivo de tres horas en tu corazón y en tu alma.
En la primera película, la India se presentaba como una carrera de obstáculos llena de colores vibrantes, fundamental para el desarrollo de los personajes. En esta ocasión, la percibimos como un galardón.
Ni Mickey Rourke ni John Cleese logran rescatar esta comedia sexual de finales de milenio. Es, sin duda, la película más débil de la carrera de Polanski.