Es complicada, pero está bien organizada. Y el arco emocional es siempre inteligible y muy, muy satisfactorio. Es un viaje que merece la pena y que lleva a la mejor escena final que he visto en 10.000 años de crítica televisiva.
Como ejercicio de género semi-irónico, oscuro y cómico, no es tan ingeniosa o bien moldeada como 'Ash vs Evil Dead', pero está a millas de distancia de 'Sharknado'. Su eficacia fluctúa de un episodio a otro e incluso entre secuencias.
Aunque el revisionismo de la propiedad intelectual está muy bien, el Doctor también tiene que ser un aventurero alocado, divertido para todas las edades. Y éste lo es
Algunas son relatos de terror, otras poseen un matiz de cine negro. Algunas se desarrollan en el ámbito de las series de televisión. Otras resultan sorprendentemente emotivas. Al final, varias de estas historias convergen de una manera realmente hermosa.
Aunque las circunstancias son trágicas y no todo el mundo sale bien parado al final, es, en conjunto, esperanzadora, más una historia sobre la bondad humana que sobre la arrogancia institucional.
Es complicado conectar con las experiencias de muchos de estos personajes. Sin embargo, es innegable que la imperturbable sangre fría de Alex resulta fascinante.
Hilarante y profunda, la nueva 'Fraggle Rock' es una belleza hecha con la fidelidad de un creyente de la original, en términos de personajes, humor y mensaje principal: 'todos estamos conectados'.
Posee una energía convincente que muestra una representación de la humanidad unida en su sufrimiento, junto a momentos de crítica sociopolítica que enriquecen la narrativa.
En cierto modo, es como un placebo, carente de sustancia, pero no ineficaz. En otros aspectos, se trata de una especie de medicamento genérico envasado de manera vistosa que equivale a uno de una marca de más renombre.
No alcanza una verdadera profundidad o trascendencia, lo cual puede deberse a que su propósito es brindar comodidad. Quizás eso es exactamente lo que buscas.