El desempeño de los actores es notable y, a pesar de que el guión sigue algunas rutas predecibles, los personajes logran sorprender con su comportamiento.
El primer episodio tiene numerosos desaciertos, lo que complica su descripción. Aunque la trama presenta incoherencias y el desenlace se siente acelerado, logra mantener su atractivo en gran medida.
Pasan muchas cosas, que saltan de un tono a otro, entre y dentro de sus diversos hilos. No siempre encajan bien, y cuanto más oscura se vuelve la serie, más aburrida resulta.
A diferencia de las grandes producciones de Hollywood que suelen ser ruidosas y pesadas, 'Monarch: Legacy of Monsters' ofrece una experiencia más ligera y entretenida, manteniendo su agilidad.
Han hecho su serie con brío e ingenio, logrando una majestuosidad acorde a su presupuesto, y creando el suspense y misterio necesarios para mantenernos atentos a los próximos episodios.
Aunque no alcanza la misma ambición ni la profundidad de 'Battlestar', la producción está bien realizada y logra mantener un nivel de terror e inquietud de manera constante.
Completamente disfrutable, hecha por gente que parece estar pasándoselo bien y con un reparto diverso de personajes que podemos clasificar y entender en no más de un minuto.
Sus seis capítulos resultan ser un imán o un rechazo, según tu capacidad para asumir las peculiaridades de la élite. En ocasiones, provoca irritación, mientras que en otras, logra tocar el corazón.
A pesar de estar compuesta por elementos de otras series y contar con diálogos que no sorprenden, la serie logra mantener el interés al presentar a sus personajes en situaciones complicadas, lo que te lleva a querer saber cómo encontrarán la forma de superarlas.
La serie recuerda a 'Mare of Easttown', aunque carece de su humor. Es el tipo de producción que atrae más por su trama que por una conexión emocional profunda, aunque podría ofrecer sorpresas a medida que avanza.