La película captura a la perfección la atmósfera y la tradición del film noir. Me sumergí en una narrativa que me hizo sentir como si estuviera dentro de una novela de Raymond Chandler.
Es un gran papel y [Douglas está] a la altura, pero ¿lo está la película? Hubiera preferido una historia más limitada que profundizara, en lugar de un docudrama que cubre tanto terreno, tan implacablemente, que nos cansa.
Lo que ha hecho Burton es una película que celebra a Wood, más que burlarse de él, y que celebra, también, el espíritu alocado de las películas exploitation de los años 50.
Es la película con mejor aspecto que he visto en los últimos años, un festín para los ojos y la imaginación. El problema es que carece de profundidad y se queda en la superficie.
Hay una tristeza subyacente en 'The Innocent' que resulta fascinante. Los matices del equilibrio sexual y emocional entre Leonard y Maria aportan profundidad a la narrativa.
No es la peor de las numerosas películas recientes que abordan la lucha entre chicos buenos y adultos autoritarios y rígidos. Sin embargo, podría ser la más descarada en su intento de agradar al público juvenil.
He aquí una película con niños hecha para el mundo en el que deberíamos vivir, y no aquel en el que vivimos una de las mejores películas familiares de la historia
Tiene la inestable lógica de una pesadilla, en la que nada encaja y todo parece inevitable. Sin embargo, es un exuberante ejercicio de estilo, donde Parker y sus actores disfrutan llevando la película al límite.
Por la forma en que combina los deportes con la naturaleza humana, me recordó a otra maravillosa película de deportes de Indiana, 'Breaking Away'. Es todo corazón.
Un intento despreciable de provocar excitación mediante recuerdos de persecución y sufrimiento. Es, aunque suene obsceno, un claro ejemplo de "Nazi chic".
No hay símbolos ni lecciones claras en esta película. Lo que realmente se transmite es la profunda soledad que experimentan estos dos personajes, tanto cuando están juntos como cuando están separados.
La estructura deviene en compleja pero nunca es confusa y Costa-Gavras siempre parece estar urgentemente en movimiento, queriendo contarnos más de lo que se puede contar
Quizá sea una experiencia cinematográfica más profunda de lo que muchos espectadores pueden soportar: demasiado cínica, demasiado verdadera, demasiado cruel y demasiado desgarradora.