En los auténticos campos de la muerte, no habría un papel para Guido. Pero 'La vida es bella' no trata sobre nazis, ni fascistas, sino sobre el espíritu humano.
Un acto de devoción, incluso de desesperación espiritual, arrojado en los ojos del materialismo del siglo XX. Su aspecto visual y su música son ricos e inspiradores.
Va sobre el tipo de gángsters que serían en la familia Corleone si todos hubieran ido a la universidad. Es una película de gángsters que no sigue los puntos de partida ni los desenlaces convencionales.
Si te atrae el noir, el aspecto visual de esta película crea una atmósfera mágica. La trama no resulta necesariamente hipnótica, pero ¿quién se preocupa por eso?
Presenta muchas imágenes de MacPherson y sus hermanas sirenas desnudas, pero es más inteligente, más reflexiva y con mejor humor de lo que cabría esperar.
Carece del ingenio y de la ironía autoconsciente de las películas de Indiana Jones, pero en su lugar, parece un regreso a la sensibilidad limpia y sencilla de una época menos complicada.
'El arca perdida' se presenta como un punto de inflexión en el cine de evasión. Ha logrado tomar los mismos elementos y aplicar su destreza junto con un sentido renovado de diversión, haciéndolos funcionar eficazmente. Sin duda, se trata de una película que logra captar la atención del espectador.
Hay una fuerza en la sencillez de esta historia, en la cualidad casi de cuento de hadas de sus imágenes y la impactante rapidez de su violencia, que Hollywood en su sofisticación ha perdido.
Es audaz e ingeniosa, provocando muchas risas. Lo más destacado de la película es la manera en que Woody Allen juega con la esencia misma de la realidad y la fantasía.