'X-Men: First Class' es un entretenimiento aceptable para el fin de semana. Los actores desarrollan sus personajes de manera convincente, aunque con escaso sentido del humor.
La arquitectura de 'La deuda' presenta un fallo desafortunado. Las encarnaciones más jóvenes de los personajes cuentan con escenas que son inherentemente más emocionantes, sin embargo, los actores que dan vida a las versiones mayores resultan ser más interesantes.
El enigma de Brian Clough ha fascinado a los aficionados británicos durante mucho tiempo. 'The Damned United' no proporciona respuestas simples, sino que se adentra en los misterios que envuelven su personalidad.
Richard Curtis es experto en manejar grandes elencos, logrando establecer a los personajes de manera efectiva y manteniendo su presencia a lo largo de la historia.
Romántica y maravillosamente entretenida. Cary Mulligan irradia una luminosidad y elegancia que te hace sentir que estás presenciando el inicio de una gran carrera.
Es como un cuaderno de bocetos. Wong parece estar seguro de sus imágenes, diálogos, personajes y tonos, y aquí practica con ellos, pero no parece estar muy seguro de por qué está filmando esta película, o de dónde debería terminar.
Una crónica de aquellos primeros días de idealismo y de su transición hacia un periodo en el que la sociedad americana pareció, por un instante, estar al borde de la revolución.
La cantidad de detalles que ofrece y el nivel de las interpretaciones es notable: da gusto ver a los artistas trabajando a este nivel. La historia es triste, fría y desesperanzadora.
Una película como esta es estimulante y sorprendente por el modo en que se aparta de lo tópico, mostrándonos vidas confusas en las que nos reconocemos.
La película es físicamente exuberante y ofrece una experiencia visual asombrosa. Cada escena está cuidadosamente elaborada, proporcionando una recompensa visual que captura la atención. Sin embargo, la trama podría haber sido más sólida.