La película evoca esa época lejana con mimo y con una cierta poesía. Fue rodada en la República Dominicana. Hay mucha música, la mayor parte de aquel periodo e interpretada por los mismos músicos o sus sucesores.
Mete cero goles dramáticos. Es curioso cómo sigue la estructura típica de las películas deportivas, pero al mismo tiempo parece una producción educativa.
No propone ser una comedia, un musical, un noir o un relato médico. Propone una visión subjetiva del sufrimiento y las maneras en las que su personaje trata de lidiar con él.
Es una de las películas más sobresalientes y audaces de 1957. Al evitar la ironía de manera intencionada, logra transmitir un auténtico impacto dramático.
La película comienza parodiando las antiguas sitcoms en blanco y negro, luego se presenta como una sitcom y finaliza con una reflexión social de notable profundidad.
La película captura a la perfección la atmósfera y la tradición del film noir. Me sumergí en una narrativa que me hizo sentir como si estuviera dentro de una novela de Raymond Chandler.
Es un gran papel y [Douglas está] a la altura, pero ¿lo está la película? Hubiera preferido una historia más limitada que profundizara, en lugar de un docudrama que cubre tanto terreno, tan implacablemente, que nos cansa.
Lo que ha hecho Burton es una película que celebra a Wood, más que burlarse de él, y que celebra, también, el espíritu alocado de las películas exploitation de los años 50.
Es la película con mejor aspecto que he visto en los últimos años, un festín para los ojos y la imaginación. El problema es que carece de profundidad y se queda en la superficie.
Hay una tristeza subyacente en 'The Innocent' que resulta fascinante. Los matices del equilibrio sexual y emocional entre Leonard y Maria aportan profundidad a la narrativa.
Nos enseña una lección que siempre corremos el riesgo de olvidar: que el mayor servicio que le podemos hacer a nuestro país es ser fieles a nuestra conciencia.