Épica en sus pretensiones, con un aspecto visual increíble y una historia sin sentido. Es una de esas obras que ha pasado directamente a ser una Gran Película sin pasar por el estado intermedio de buena película.
Su punto fuerte es que permite que su héroe habite el género de detectives. Sin embargo, su punto débil radica en que Parks no muestra interés en adentrarse en ese mundo junto a su protagonista.
Funciona gracias a la veracidad de la historia y a que los creadores evitan el melodrama y el humor superficial, optando por hacer justicia a los personajes.
Stephen Fry aporta una profundidad y amabilidad al personaje de Oscar Wilde, retratando a un individuo ingenioso, talentoso e idealista en una sociedad que priorizaba la hipocresía sobre la honestidad.
El medio se utiliza de manera inspirada y noble. Ver estas películas, como he hecho cada siete años, invita a reflexionar sobre lo asombroso que es que el ser humano sea el único animal consciente del tiempo.
Una de las apuestas más arriesgadas que un cineasta ha llevado a cabo desde hace tiempo. Una película vistosa sobre Mozart que se atreve a ser anárquica y traviesa.
Burroughs es un retrato documental que nos muestra a un hombre dispuesto a experimentar con todo, y que hasta el momento ha logrado sobrevivir a cada uno de esos retos. Sin embargo, lo único que falta en la película es el sonido de la risa.
Jessica Lange interpreta a Frances Farmer en una interpretación tan enérgica, que contiene tantas facetas distintas de una personalidad compleja, que sentimos que tiene una comprensión intuitiva de esta trágica mujer.
Me sigo preguntando qué quería expresar en realidad la película sobre la condición humana en relación con John Merrick. Los créditos técnicos son apropiados y John Hurt ofrece una actuación destacada.
Uso del medio de manera inspiradora y noble. Ver estas películas, como he hecho cada siete años, invita a reflexionar sobre lo asombroso que es que el ser humano es el único animal consciente de su existencia en el tiempo.