A pesar de sus defectos, la película ofrece muchos pequeños placeres y peculiaridades. Demuestra buenas intenciones de manera retorcida, presenta destellos de profunda humanidad y cuenta con actores que capturan momentos y los hacen brillar.
Un simple cambio en el reparto, haciendo que Ricci interpretara a la fotógrafa y Furlong al novio, podría haber mejorado considerablemente la película.
A pesar de su brillantez superficial, caracterizada por diálogos ingeniosos e irónicos, la película aborda temas más profundos, evolucionando hacia una conmovedora reflexión.
Vamos a ver películas de Waters con la expectativa de encontrarnos con un mal gusto peculiar, pero también de disfrutar risas. Sin embargo, 'A Dirty Shame' resulta monótona y repetitiva, además de errar en su concepto de lo que puede considerarse divertido.
La película trata el delicado tema del sadomasoquismo de una manera sutil, evitando caer en la trampa de ser demasiado ofensiva o, por el contrario, excesivamente cómica.
No es una película satisfactoria, pero McDormand logra que su personaje tenga un impacto, convirtiendo su presencia en una parte brillante de la historia.