Hay un montón de material en una película que apenas dura 100 minutos, pero compensa su sobrecargado escenario y falta de originalidad con un ritmo rápido y acción a toda mecha.
Nadie resulta interesante. Los héroes se presentan como monstruos egoístas, únicamente preocupados por su poder, sus frases, sus armas, sus coches y sus deseos.
Presenta una interesante combinación de agudeza y ligereza. Jackie Chan y Owen Wilson son dos actores juguetones que demuestran disfrutar de sus papeles absurdos.
Los seguidores de la obra original encontrarán algo de disfrute, aunque sea de forma atenuada. Sin embargo, no hay una justificación clara para su existencia.
Los que compren una entrada recibirán lo que esperaban: hay una momia, una tumba, un emperador y un dragón. La película es fiel a todo lo que podría ser, además, se destaca como la mejor de la saga.
Muchos de los gags posiblemente se veían bien sobre el papel, pero viendo a Willis y Morgan intentándolos llevar a cabo es como ver a estudiantes de tercer grado interpretando una obra de Noel Coward, si esa obra hubiera sido reescrita por Kevin Smith.
Una película de persecuciones llevada a cabo a una velocidad adecuada para un hombre de mediana edad con problemas de alcoholismo. Willis tiene esa mirada que transmite: 'será complicado enfrentar esto, pero no podría vivir sin intentarlo'. Siempre he creído que es preferible a la mirada que expresa: 'saldré victorioso porque soy el héroe de esta a