Es tan parecida a la vida real, como un documental grabado con una cámara oculta, que me trajo a la memoria conversaciones auténticas que había vivido, en las que se usaban palabras similares.
Es ese tipo de película que llama tu atención y es espléndida de ver, pero que cuando termina te sientes vacío porque no tiene gran cosa, excepto sus ideas visuales.
En manos de otro director, este escenario habría derivado directamente en sátira social. Sin embargo, Jarmusch no es satírico. Es un romántico que observa a América como un país extraño y cautivador.
La película se desarrolla con la lógica de una pesadilla, donde sientes que algo es verdaderamente aterrador y peligroso, pero nadie parece escuchar tus advertencias.
Un simple cambio en el reparto, haciendo que Ricci interpretara a la fotógrafa y Furlong al novio, podría haber mejorado considerablemente la película.
A pesar de su brillantez superficial, caracterizada por diálogos ingeniosos e irónicos, la película aborda temas más profundos, evolucionando hacia una conmovedora reflexión.
Una película extraña y lenta que resulta poco gratificante. Nos brinda más tiempo para reflexionar sobre su significado que para entenderlo claramente.
'Smoke' es una película superior, así que si no la has visto, te recomiendo comenzarla. En cambio, 'Blue in the Face' se siente más como un comentario accesorio.
Que quede claro: no tengo objeciones con respecto al contenido de la película, sino con su actitud respecto a él. El contenido es neutral hasta que se define por la manera y el estilo con el que se trata.
En un film de Hartley, uno no se aburre, pero va perdiendo el interés según va viendo que sus manipulaciones son tan arbitrarias como las tramas hechas a la vieja usanza.
La película aborda la espiritualidad y la moralidad con una profundidad que pocas producciones logran. Harvey Keitel, en su papel de teniente corrupto, brinda una de las interpretaciones más destacadas de los últimos años.
Jarmusch es un poeta de la noche, captura la esencia de lo oscuro y lo etéreo de la vida urbana. Sus películas poseen una atmósfera única que invita a la reflexión. Cada toma parece estar impregnada de significado, revelando la belleza en lo mundano y en lo olvidado. Su estilo, aunque minimalista, crea un impacto que perdura en la mente.