No es un film que se diluye ni pierde su intensidad debido a ejecutivos indecisos tras una proyección de prueba. Es una grata sorpresa ver que la película tiene la libertad necesaria para expresarse.
Empieza siendo estándar, pero no se queda ahí. El desarrollo es inteligente, los personajes son más complicados de lo que esperaríamos y el final no es predecible.
Es como si Huckleberry Finn volviese a la vida en los años 70, y en lugar de subirse a una balsa por el Mississippi, cogiese un bus con la banda de música.
La película tiene su encanto, a pesar de la gastada y tantas veces reciclada idea del argumento. Me gustó el espíritu del filme, los actores y algunas escenas.
A diferencia de 'Scream 2', que juega con los clichés del género de terror, 'Disturbing Behavior' busca reafirmarlos. Sin embargo, la película carece de sustos efectivos y no logra generar miedo.
A su manera tranquila, inteligente y subestimada, esta película quiere a los adolescentes: la mayoría de películas para adolescentes sólo los utilizan.
La película posee un encanto natural que atrae al espectador. Sin embargo, cuando la trama reemplaza a la presentación visual y al desarrollo de los personajes, la narrativa pierde su impacto y profundidad.