El gran defecto de esta historia es que, al dejar claro el destino fatal de los personajes y el orden en que caerán, el drama se convierte en una mera repetición de situaciones tensas, mientras los adolescentes muestran una falta de preocupación evidente.
'Terminator 3' demuestra ser una obra hábil y es capaz de entretener a la audiencia en una noche del viernes. Sin embargo, no logra provocar ni intrigar como sus predecesoras, dejando una sensación de que ha disminuido su nivel para el público de los multicines.
Una comedia deliciosamente inestable que sorprende a cada instante. Abrir una caja de Pandora cómica garantiza un caos divertido en lugar de resultados predecibles y confortantes.
La mayor parte del metraje se enfoca en las interacciones entre Bella, Edward y Jacob. Esto podría ser interesante si alguno de los tres destacara como un buen conversador. Sin embargo, las charlas se sienten vacías y poco profundas.
Una gran pérdida de tiempo. Su producción carece de justificación más allá del afán de lucro. No aporta nada. Es un filme insípido, sin creatividad ni ingenio, y ni siquiera ofrece entretenimiento a través de la violencia o efectos especiales.