La película presenta una excelente fotografía y logra incorporar elementos de realismo mágico al estilo azerbayanés. Sin embargo, su ritmo narrativo se siente restringido y pierde fuerza, lo que provoca que la historia caiga en episodios algo aburridos.
Trier ha encendido un interruptor y la comedia romántica y dramática ha iniciado una carrera hacia un futuro –esperemos– ilusionante. La mejor comedia dramática en una década.
El gran mérito del filme está en no caer nunca en lo sentimentaloide. Ciertos desequilibrios cómicos, que fuerzan demasiado el juego de la confusión, le restan, pero gana con mucho la invocación a la vida.
El director demuestra una vez más su habilidad para representar las dinámicas generacionales. Proporciona un guion brillante que aborda las complejidades del amor en la era 4G.
Toda la película desprende la sensación de ser un rondito vistoso con mucho pase preciosista pero falto de gol. no consigue ir más allá de la feelgoood movie, lo cual es suficiente.
Jiri Menzel y Peter Simonischek representan el impacto de la barbarie nazi. Su química como una inusual pareja es el principal atractivo de la película.
Es fascinante ver cómo la película representa modelos familiares en constante evolución. Los personajes están excelentemente desarrollados y, lo más importante, no se trata de otra típica comedia francesa. Eso ya es un gran punto a su favor.
Ismael nos importa poco, y menos aún Iván, el personaje interpretado por Louis Garrel. Son las mujeres y su innegable encanto quienes sostienen un filme en el que, tal vez, Desplechin se ha excedido.
Vivimos en un mundo tan extraño como esta película. Se presenta como una hermosa parábola costumbrista que destaca el poder de la comunidad para confrontar el fanatismo.
Inane. Pulcramente filmado, correctamente interpretado, y con una apología no agresiva del glamour ‘teen'. En suma, una versión light de ‘Sexo en Nueva York II'.
Es una reinterpretación de las sagas de Bond y 'Misión Imposible'. Bay demuestra una notable pasión por el gore, la sangre y las vísceras, algo que no habíamos visto hasta ahora. Ha regresado el maestro del cine de acción desmedido. Larga vida al rey.
Rebollo regresa con una celebración del goce de contar historias en cualquier formato y situación. Esta es la única postura vital posible, ya que, como se repite en el filme, "la tristeza es inútil".
Innegablemente valiente y políticamente incorrecta, tiene el mérito de plantear un debate candente en un momento crítico. Eso es más de lo que pueden decir la mayor parte de películas europeas contemporáneas.
Una emocionante nueva experiencia en la que Shin chan, al estilo de Harrison Ford, no se separa de su látigo y sombrero, ofreciendo uno de los momentos más conmovedores sobre la familia Nohara.