Pasó mucho más desapercibida de lo que merecía la fotografía cobriza y nostálgica de Vittorio Storaro, que llena la pantalla de esta estupenda producción, ligera y emotiva, del maestro Woody Allen, que de nuevo nos alegra la vida.
Adolece de los mismos problemas que los retratos por encargo: se queda en lo superficial, es incapaz de ahondar en las zonas oscuras de la historia y trata de cubrir con brillo, con las tomas a la arquitectura de Viena y con la maravillosa actuación de Helen Mirren, sus propias fallas.
Aunque intenta contarnos otro ángulo de la historia, Hirschbiegel cae en las trampas de una narración cómoda, donde la personalidad ambigua del personaje principal no colabora en la intención de que el público se conmueva lo suficiente.
A pesar de sus acertadas elecciones, 'Inquebrantable' no logra convertirse en una película plenamente satisfactoria. Ver 'Inquebrantable' resulta ser una experiencia peculiar: sentimos admiración por la vida de un hombre que, al final, permanece desconocido para nosotros.
Una delicia para los sentidos y una de esas cintas que muchos llaman "placer culposo" solo por no aceptar que uno también puede pasarla bien cuando ve buen cine.
El resultado es una película monótona y agotadora, que trata a su personaje principal con crueldad y que ni siquiera se reivindica en sus rubros técnicos, pues el director Jonathan Teplitzky carece de ideas visuales para inyectarle energía a la trama.
Se eleva de lo que pudo ser una película de guerra bastante esquemática, sobre las convicciones, sobre el sacrificio y, por supuesto, sobre la relevancia social que el mismo Gibson ve en ciertos principios católicos.
Acostumbrados a la grandilocuencia del cine de Hollywood con sus enormes presupuestos, "The Vast of Night" se percibe como un pequeño y fresco postre que purifica las papilas gustativas entre dos platos de intensos sabores.
Este drama, sutil y reservado, se desarrolla en un ambiente donde los personajes nunca alzan la voz. Se asemeja a una vajilla delicada que da miedo utilizar con la rutina diaria.
A pesar de su gentileza con el personaje, que sugiere un trasfondo más complejo, es destacable que la película no oculta en ningún momento sus defectos.
Elegancia es una palabra que describe perfectamente cada toma de esta hermosa historia de amor, que es capaz de narrar la ingenuidad del comienzo, el deseo desaforado y la angustia de la distancia, con la misma eficacia emotiva.
Una cinta que, como siempre pasa con Spielberg, recrea gracias a un diseño de producción perfecto y a un casting acertadísimo, un momento histórico que tiene resonancias en el presente.
Si lo único que recuerde alguien que haya visto "Da 5 Bloods" en Netflix dentro de unos años, es que Crispus Attucks fue la primera persona que murió defendiendo la causa de la Revolución Americana contra los británicos, es probable que Spike Lee se sienta satisfecho.
Es, entonces, una carta de amor a la fábrica de los sueños que lo acompañaron durante su juventud. Y por esta misma razón, tiene todo lo bonito de una carta de amor (...) y también sus defectos.
Todo termina siendo tan predecible, que uno acaba dudando de su propia alegría. Y ahí es cuando la metáfora viene a salvarnos: sí, es cierto que no hay nada nuevo frente a nosotros. Pero en días complicados, es sabido, no queremos sorpresas.
Se narran los disturbios que ocurrieron en Detroit en el verano de 1967, y Kathryn Bigelow decide contarla ahora, con esa sensación de urgencia tan particular de su cine, que se traduce en historias con más acciones que diálogos, o en una cámara que nunca se queda quieta.
Un extraordinario reparto, que se luce en sus distintas encarnaciones, y que gracias a su convicción y a una dirección de arte y un diseño de producción detallado y cuidadoso, nos transporta a un mundo completamente creíble y verosímil.
Sólo por contemplar la extensa y extenuante composición que hace Portman ya valdría la pena ver 'Jackie'. Por fortuna, casi todo alrededor, está a su altura.
El guión logra transmitir los hechos históricos con una sensación de inmediatez y urgencia, similar a un reportaje. La dirección de Ada DuVernay refuerza esta narrativa, otorgando a cada escena la velocidad y la intensidad necesarias.