El guión se destaca por no rehuir la inserción de debates científicos y éticos. Esta sólida base teórica convierte a 'Interestelar' en una de esas excepcionales películas que ofrecen tanto una experiencia sensorial como una aventura intelectual.
Cuando haya dudas de cómo debe dirigirse un accidente aéreo en un filme, qué es lo que se debe contar en él y cómo hacerlo sin perder jamás la elegancia, un estudiante debería remitirse a las diferentes secuencias de vuelo que llenan varios momentos de 'Sully'.
Esta historia sobre jóvenes que no ven en la violencia una alternativa, dice más sobre el progreso de Medellín en los últimos años, que cualquier eslogan político.
Combina su evidente activismo con una narración sólida, y aunque no esté a la altura de la mejor obra previa de su director, logra mostrar en algunos destellos ocasionales, la belleza melancólica que suele transmitir el cine de Todd Haynes.
Es una experiencia incómoda, por esa sensación de que estamos espiando un acto íntimo, la vida privada de alguien cercano. Pero a lo mejor esa incomodidad sea justo lo que necesitamos: que la muerte de otros recupere su capacidad de conmovernos.
El problema radica en que toda la historia se presenta de manera desganada, y los personajes secundarios tienen motivaciones poco claras, sumando a una bipolaridad que el guión no consigue resolver.
Una muy buena cinta de guerra que consigue lo que las mejores del género: hacernos sentir miedo de todos aquellos que quieren volver a construir cárceles como aquella.
Aunque no hay en esta película el brillo de la originalidad o la profundidad narrativa necesaria para sobresalir sobre los cientos de cintas sobre la Segunda Guerra Mundial, sí tiene al menos el suficiente peso emocional para que el rato que pasamos en la sala de cine valga la pena.
El gran valor de 'El renacido' es la ambición por crear una épica avasallante y original, en que los planos abiertos con multitudes de extras y la música sinfónica, su recurso más clásico, son remplazados por cierta percusión triste y por la elegancia de la cámara.
Tal vez el principal problema de 'La gran apuesta' es intentar con tanta desesperación parecer una película inteligente. Como si McKay tuviera que probarnos y probarse a sí mismo que (...) es capaz de filmar historias serias.
La narración resulta poco audaz y el guión carece de fuerza, lo que provoca que la crítica social que se pretende transmitir pierda su impacto. La indignación que debería generarnos se dispersa en un prolongado estado de aburrimiento, del cual nos sentimos aliviados al ver aparecer los créditos finales.
Coqueteando a veces con una estética de melodrama televisivo y con la peor banda sonora que James Horner firmó en mucho tiempo, 'Los 33' emociona, a pesar de todo, gracias a la fuerza del suceso real. Como comprueba la cinta, a veces lo mejor es leer el libro.
El público del espectáculo de Barnum pagaba gustoso la boleta porque sabía que adentro vería lo que jamás había imaginado. Si en lugar del show hubieran visto la película inspirada en él, habrían exigido, a voz en grito, la devolución de su dinero.
A pesar de que la película no logra involucrarnos completamente en su historia, nos recuerda en este periodo de elecciones que son las ideas, y no los líderes populistas, las que realmente transforman el mundo.
El hecho de que el talento literario sea lo más difícil de describir en cine, hacen que 'Pasión por las letras' sea una película desabrida y la prueba de que no es el tema lo que importa en el séptimo arte, sino la forma en que se nos presenta.
Las palabras de Richards transmiten una sinceridad tan profunda que, en ocasiones, los efectos de iluminación y la fotografía parecen desentonar, añadiendo colores que interrumpen la armonía de una melodía simple y hermosa.
Caótica e inocua mezcla de géneros y elementos. Cortes incomprensibles, errores de continuidad y movimientos de cámara tan audaces como inútiles, sumados a una inconsistencia en lo que nos quieren contar inexplicable, convierten la visión de la película en una experiencia desesperante.