Combina su evidente activismo con una narración sólida, y aunque no esté a la altura de la mejor obra previa de su director, logra mostrar en algunos destellos ocasionales, la belleza melancólica que suele transmitir el cine de Todd Haynes.
Es una experiencia incómoda, por esa sensación de que estamos espiando un acto íntimo, la vida privada de alguien cercano. Pero a lo mejor esa incomodidad sea justo lo que necesitamos: que la muerte de otros recupere su capacidad de conmovernos.
El problema radica en que toda la historia se presenta de manera desganada, y los personajes secundarios tienen motivaciones poco claras, sumando a una bipolaridad que el guión no consigue resolver.
Una muy buena cinta de guerra que consigue lo que las mejores del género: hacernos sentir miedo de todos aquellos que quieren volver a construir cárceles como aquella.
Aunque no hay en esta película el brillo de la originalidad o la profundidad narrativa necesaria para sobresalir sobre los cientos de cintas sobre la Segunda Guerra Mundial, sí tiene al menos el suficiente peso emocional para que el rato que pasamos en la sala de cine valga la pena.
El gran valor de 'El renacido' es la ambición por crear una épica avasallante y original, en que los planos abiertos con multitudes de extras y la música sinfónica, su recurso más clásico, son remplazados por cierta percusión triste y por la elegancia de la cámara.
Tal vez el principal problema de 'La gran apuesta' es intentar con tanta desesperación parecer una película inteligente. Como si McKay tuviera que probarnos y probarse a sí mismo que (...) es capaz de filmar historias serias.
Coqueteando a veces con una estética de melodrama televisivo y con la peor banda sonora que James Horner firmó en mucho tiempo, 'Los 33' emociona, a pesar de todo, gracias a la fuerza del suceso real. Como comprueba la cinta, a veces lo mejor es leer el libro.
El público del espectáculo de Barnum pagaba gustoso la boleta porque sabía que adentro vería lo que jamás había imaginado. Si en lugar del show hubieran visto la película inspirada en él, habrían exigido, a voz en grito, la devolución de su dinero.
A pesar de que la película no logra involucrarnos completamente en su historia, nos recuerda en este periodo de elecciones que son las ideas, y no los líderes populistas, las que realmente transforman el mundo.
El hecho de que el talento literario sea lo más difícil de describir en cine, hacen que 'Pasión por las letras' sea una película desabrida y la prueba de que no es el tema lo que importa en el séptimo arte, sino la forma en que se nos presenta.
Las palabras de Richards transmiten una sinceridad tan profunda que, en ocasiones, los efectos de iluminación y la fotografía parecen desentonar, añadiendo colores que interrumpen la armonía de una melodía simple y hermosa.
Caótica e inocua mezcla de géneros y elementos. Cortes incomprensibles, errores de continuidad y movimientos de cámara tan audaces como inútiles, sumados a una inconsistencia en lo que nos quieren contar inexplicable, convierten la visión de la película en una experiencia desesperante.
Aunque sea apenas su segunda película, Garland maneja bien los códigos visuales del género y es capaz tanto de asombrarnos. Lo que no consigue es lograr que sus personajes nos importen lo suficiente como para que nos preocupe su destino.
Se valora que presenten una historia de boxeo que se centra en los personajes detrás del luchador. Sin embargo, la manera en que eligen desarrollarla resulta tan superficial que parece dejar de lado el objetivo de ganar por nocaut.
El trabajo visual meticuloso que suele ofrecer Guillermo del Toro se refleja en esta historia de una mansión embrujada, un estilo que ya no se encuentra en el cine de Hollywood.