Es como si en Pixar, ante el atropello estatal norteamericano a los latinos, hubieran querido recordarle a todo el mundo cuáles son los valores, la estética y las cualidades que la mayoría de esa población latina, los mexicanos, conservan y aportan a la cultura universal.
Aunque hay escenas mejor construidas que otras, el guión es claro, ágil y capaz de tocar problemáticas relevantes sin renunciar a la diversión. Y si a eso le sumamos la capacidad de generar risas de las protagonistas, algunas escenas simples se vuelven inolvidables.
Kenneth Branagh con 'Cenicienta' prueba lo que sabíamos de niños. No importa si nos cuentan el mismo cuento cada noche, siempre que nos lo cuenten bien.
No es que no haya poesía en la vida cotidiana. Es que todos, como el inigualable personaje principal de esta cinta hermosa, un poeta que conduce un bus en una ciudad pequeña, tendríamos que aprender a leerla en cada instante.
Una descarga emocional para el espectador, que nunca está seguro de si la consagración sangrante de Andrew es una locura o es simplemente la necesidad de abrazar la oscuridad, que aquí usa camiseta negra ajustada, para perder todo temor y poder, al final, producir luz.
Agudo como es, Baumbach no deja títere con cabeza. En el balance final, lo que más perdura es la crítica mordaz a esos adultos que hemos llegado a ser, y a esos jóvenes que alguna vez fuimos.
El problema radica en que al enfocarse en la premisa de que la música lo dictate todo, Wright descuida la necesidad de aportar "vida real" a sus personajes, dejando de lado su desarrollo para que sean más que simples componentes de una fórmula.
Con 'Una buena receta' ocurre como con los platos de restaurantes mediocres. Uno piensa que la comida no estuvo tan horrible hasta que horas después empieza a repasar mentalmente lo mal hecho que estaba todo.
Es todo tan calculado para conmover que inevitablemente sospechamos de la intención, pero Lellouche esquiva la sospecha con buenos diálogos y secuencias imaginativas, que le funcionan muy bien gracias a su excelente reparto.
Cuando el director opta por un viaje inesperado para encubrir sus debilidades narrativas, parece evidente que si hubiera sido más fiel a la historia real que lo inspiró, podría haber alcanzado mejores resultados.
Es verdad que no encajan del todo los elementos de comedia romántica y hay muchos titubeos sobre lo que nos quieren decir, pero la película de Burman consigue ponernos de su parte.
Puede que se sienta larga en algunos momentos, pero esto se debe a que Schumer asume varios riesgos: se burla de los niños, del cine de autor de Woody Allen y de sí misma. Lo hace con un diálogo afilado, algo que se agradece en una época de guiones insulsos.
Esa inquietud, que potencia la película y le brinda su originalidad y belleza, la transmiten los ángulos extraños en los que pone la cámara (...) lo que tenemos es un espejo deformado de la realidad. Una pesadilla real.
'Birdman' es más que una narración, es un ensayo cinematográfico que nos mantiene en vilo gracias a un guión que funciona con la precisión de un reloj y una dosis equilibrada de cinismo y sarcasmo, haciendo que todo parezca estar al borde del colapso.
Esta 'Mad Max' es un sopapo para quienes creen que la buena acción se basa en el caos y la confusión. A pesar de su frenética velocidad, las secuencias son un verdadero deleite para el espectador, quien siempre tiene claro lo que está sucediendo.
La trama carece de coherencia desde el comienzo. El verdadero inconveniente de este subgénero no radica en que los obstáculos que enfrenta “La roca” crezcan, sino en que las premisas que los sustentan se vuelven cada vez más insignificantes.
Curtis presenta dos historias de amor que, al no elegir entre ellas, afectan la cohesión de la narración. Utiliza canciones menos conocidas de los Beatles, lo que resulta casi insultante dado el legado de la banda.
Damien Chazelle nos revela en 'La La Land' que la esencia de los grandes musicales va más allá de narrar la vida con música; se trata de cómo esa música nos inspira y nos llena de un deseo profundo por vivir.
La ganadora del Óscar a mejor película extranjera de este año demostró que la narrativa de la Segunda Guerra Mundial puede ser fresca y única, gracias a sus intensos y agotadores planos secuencia.