El humor resulta deficiente, la manera de transmitir su mensaje es lamentable y las artes marciales, junto con las ideas budistas, están presentes en escenas que carecen de estética y son vergonzosas en su integración a la trama.
La película muestra la maestría narrativa y el ritmo característico de Szifrón, sin caer en excesos y presentando ideas visuales impactantes. Hay varios momentos meticulosamente elaborados, así como una cinefilia claramente expuesta.
Más allá del contenido político del film, sus méritos son narrativos y puramente cinematográficos. Una película difícil de ver, perturbadora, pero con elementos que serían igualmente impactantes en cualquier otro tiempo y lugar.
El Batman que inicia hoy su recorrido, es muy posible que mejore y se termine de desarrollar sus posibilidades. Por ahora está por detrás de los mejores.
Tiene varias virtudes pero se deja arrastrar por sus defectos. Si su inmediata predecesora lograba combinar homenaje, reinicio y secuela, acá solo se ve el desgaste habitual de las continuaciones.
La trama policial no está a la altura de la parte visual. Aunque sea la excusa para hablar de otros temas, el previsible cierre de la historia resulta muy pobre y apaga cualquier interés que pudiera haber creado previamente.
Más que las limitaciones de su guión, el verdadero problema radica en la torpeza con la que ha sido filmada. Se presenta como una película carente de redención.
El gore ochentoso se intensifica constantemente, y aunque la película adolece de calidad, logra ganarse el cariño del espectador con su abundancia de sangre, tripas y amputaciones. Es esa esencia sanadora y catártica que tanto apreciamos en el cine de terror.
La película comienza con energía, logrando captar el interés del espectador. Sin embargo, antes de llegar a la mitad, ya ha mostrado todo su potencial y no tiene más que ofrecer.
La película es recomendable. Impacta, divierte y se gana, porque al final siempre aparece, alguna sonrisa cuando la truculencia alcanza niveles imposibles.
'Goyo' presenta los aspectos negativos típicos del cine de Carnevale, aunque logra esquivar algunos, lo cual es de agradecer. Se trata de una película que se siente sensible y predecible, optando por una narrativa más simple y sin excesos.
El astronauta no logra cumplir su promesa al intentar abordar dos objetivos al mismo tiempo. Como producto comercial resulta fallido, y en su intento por ser una obra con aspiraciones artísticas, tampoco alcanza el éxito.
La historia presenta suspenso, acción y una notable dosis de humanidad. Sin llegar a ser un clásico del género, definitivamente merece un lugar en la lista de películas que valen la pena, destacando su estilo y la confianza en sus dos protagonistas.
El guión presenta múltiples fallas, ya que las situaciones no resultan creíbles y carecen del drama y la tensión necesarios. No hay una estructura que logre capturar el interés del espectador. En vez de una película, solo hay una representación superficial de diversidad. En un intento por no ofender a nadie, el resultado es que termina dejando a to
El resultado es prolijo y convencional. La historia inicia con buen ritmo, pero lo pierde, resultando anticlimática en su estructura. Además, intenta adoptar una modernidad que no se acomoda bien, contrastando con su propuesta clásica que parece algo anticuada.
Se podría pensar que, siendo Emmerich un experto, la película tendría algo interesante que ofrecer. Pero lejos de eso, se trata de un refrito lastimoso que intenta imitar los peores lugares comunes de un género construido sobre clichés.
La nueva película de Christopher Nolan presenta una trama interesante con un guión accesible que elude los clichés típicos del género. Un elenco destacado apoya la visión narrativa del director.