La tensión de la película oscila entre el thriller policial y el melodrama, intentando también adentrarse en el terreno del drama romántico. Aunque esta mezcla no siempre resulta efectiva, el talento de los actores y la habilidad del director logran que la trama avance de manera coherente.
La película se sostiene principalmente gracias a Garfield, quien hace que la experiencia sea más llevadera. Sin embargo, el resto es desparejo, presentando momentos de obviedad que son difíciles de tolerar, a pesar de tener algunos instantes bellos y emotivos. Es un musical que celebra el género, y ya van...
Pablo Larraín ha logrado consolidarse como director en el ámbito de las biografías más cuestionables del cine contemporáneo, especialmente aquellas que carecen de una perspectiva respetuosa. Su habilidad para presentarnos un producto que no cumple con las expectativas es notable.
Tiene un tono de drama y comedia sin grandes sobresaltos, (...) Se luce con las actuaciones de sus dos protagonistas, ambas brillantes y resulta apasionante en su relación con el aura misteriosa de J. D. Salinger.
Los efectos visuales son decepcionantes, los diálogos son pretenciosos y poco inspiradores, las actuaciones son insuficientes y la sensación de que solo hemos visto un prólogo convierte estas dos horas en una experiencia frustrante para el público.
Antes de que los Daniels se embarquen en un cine más serio con miras a premios, disfrutemos de esta locura que, aunque tiene fallas, desprende una energía poco habitual.
Toda la herencia del cine de acción de Indonesia y la estrella de los últimos años, Iko Uwais, se desdibuja con escenas demasiado adocenadas y sin un estilo definido. Esta película está demasiado por debajo de ambas cosas.
El humor resulta deficiente, la manera de transmitir su mensaje es lamentable y las artes marciales, junto con las ideas budistas, están presentes en escenas que carecen de estética y son vergonzosas en su integración a la trama.
Todo suena un poco prefabricado en ese aspecto. Berry, como es de esperar, da todo en su rol como protagonista. Los momentos de las peleas tienen el drama adecuado y uno siempre desea que ella gane. En ese aspecto la película cumple con su objetivo.
No hay grandes novedades bajo el sol; quienes no hayan visto la primera entrega de 'Kung Fu Panda' no tendrán muchos motivos para acercarse a esta secuela.
La película muestra la maestría narrativa y el ritmo característico de Szifrón, sin caer en excesos y presentando ideas visuales impactantes. Hay varios momentos meticulosamente elaborados, así como una cinefilia claramente expuesta.
Más allá del contenido político del film, sus méritos son narrativos y puramente cinematográficos. Una película difícil de ver, perturbadora, pero con elementos que serían igualmente impactantes en cualquier otro tiempo y lugar.
Es otro logro de Ryan Murphy y confirma la rara fascinación de las personas por estos personajes. La serie, por suerte, nunca coquetea con la admiración, sino que siempre describe de forma impiadosa a su terrible protagonista.
El Batman que inicia hoy su recorrido, es muy posible que mejore y se termine de desarrollar sus posibilidades. Por ahora está por detrás de los mejores.
El guión presenta graves fallos, dejando personajes sin desarrollo y abandonando situaciones importantes. Todo resulta forzado y la resolución se siente como una burla, a pesar de que algunas arbitrariedades sean esperadas en una película de este tipo.
Se trata de un ensayo final sobre 'Halloween' y como tal es incompleto y no tiene sentido alguno para los que no conocen los cuatro films de los que deriva.