La naturalidad con la que todos se mueven no es una novedad, pero no deja de ser destacable. La dirección de arte y el vestuario también son capaces de reconstruir de manera espectacular la época.
Un buen director, un buen actor, una buena historia. Los tres pilares que sostienen 'Capitán Phillips' a lo largo de más de dos horas. Verdaderas aventuras en el mar, como en los viejos tiempos, aun cuando la historia transcurra en el presente.
La historia es realmente buena, pero no logra generar empatía. En lo estético, Del Toro suele funcionar, pero en esta, su primera incursión fuera del cine fantástico, no logra insuflar vida a sus criaturas.
La película presenta escasos trucos, pero con un adecuado manejo del lenguaje cinematográfico se podría construir un buen largometraje. Aunque hay ciertos elementos que funcionan, el guión se queda corto y no logra encontrar el enfoque necesario.
Los chistes son previsibles y evidentes, pero la película no es solemne ni moralista. Es realmente amable y hasta tierna con todos los personajes. Sin embargo, no se puede considerar una gran película.
Varias cosas hacen que Un deseo irlandés deje de ser mediocre y pase a ser mala. En primer lugar su incapacidad de construir identidad visual o tono en general. Nada es gracioso en ningún momento.
Esta película muestra algunos signos de mejora y atención que le faltaban anteriormente, acercándose de manera engañosa a un evento más familiar. Sin embargo, no logra definir si quiere adoptar un tono más oscuro o uno más ligero, lo que provoca que, en medio de la tensión, pierda parte de su esencia.
Hay dos películas en 'Los espíritus de la isla': una es brillante y la otra un completo desastre. Lo que inicialmente parecía simpático se torna insufrible, y el humor da paso a una trama pesada y sentenciosa, que parece necesitar transmitir lecciones importantes.
Con un par de inevitables lugares comunes, pero con mucho humor y mucha emoción, 'Operación cerveza' es una historia difícil de filmar y fácil de arruinar, pero Farrelly consigue, con un buen guión y buenos actores, cumplir con su misión.
Es la película más obvia y simple del mundo. No deja lugar común sin recorrer y las canciones son exactamente eso. (...) Javier Bardem demuestra que se toma en serio cualquier trabajo que le toque, incluso uno como este.
Una comedia que sigue una fórmula predecible, distribuyendo sus chistes de manera torpe y perezosa. Lamentablemente, esta fórmula incluye una media hora final llena de mensajes y momentos emocionales.
Hay muchos chistes que no logran generar risas y los lugares comunes son fácilmente predecibles. Sin embargo, en cada escena se mantiene la esperanza de que la película pueda volverse entretenida, un aspecto sorprendente en un título tan fallido como este.
La premisa de la serie gira en torno a un grupo de personajes que han estado criogenizados y no comprenden los acontecimientos del mundo en los últimos quince años. A lo largo de la trama, se ofrece una explicación detallada de lo sucedido, pero se conservan algunos diálogos ingeniosos de la serie original.
La película aparenta ser más sofisticada de lo que realmente resulta. El hecho de abordar temas profundos no la transforma automáticamente en una obra significativa. Sin embargo, los personajes están bien estructurados y el tono melancólico de la trama aporta un interés y un encanto particular.
El desarrollo de la película, a pesar de su humor negro delirante, resulta predecible y carece de una evolución dramática significativa. Se presenta una narrativa repleta de ideas absurdas, muchas de las cuales no logran cuajar.
Los lugares comunes se transforman en tales cuando los códigos de un género son trabajados sin frescura, sin la sensación de que son tratados de forma novedosa o auténtica.