Para quienes aman el humor en el sentido más puro del término, 'South Park: Post-Covid' es un alivio en medio de estos tiempos imposibles que muchos no quieren que mejoren más.
Es posible que al ser tan breve no se nos suministre toda la información necesaria. Pero alcanza con observarlos para maravillarse con su presencia majestuosa.
Los personajes son muy graciosos, están bien elegidos, las vueltas de tuerca son oportunas y todo funciona. Agotados de las franquicias, un espectador al que le guste el cine le divertirá mucho ver algo renovado y hecho con ganas.
Un largometraje donde nunca se puede adivinar que pasará. El drama, la angustia, la sátira, pero también los sentimientos y una sorprendente belleza. Rareza que, entre otras cosas, nos invita a revisar una vez más a Robert Bresson.
Es inferior a '¡Huye!' y 'Nosotros' ya que es más pretenciosa, aunque más entretenida. Sin embargo, a pesar de su ambición, resulta notablemente más banal y menos compleja. Presenta algunas buenas escenas, pero su resolución deja mucho que desear.
La serie presenta varios elementos que la distancian notablemente de 'Rey Tigre'. En primer lugar, el abuso sexual, comprensiblemente, impide que la narrativa cuente con el humor desenfrenado e irresponsable característico del documental sobre Joe Exotic.
La película adolece de una notable falta de convicción, posiblemente porque debe explorar ideas religiosas en combinación con realismo cinematográfico contemporáneo. De dicha tensión la película no sale bien parada y el cine en general tampoco.
Una película breve que presenta un conjunto de escenas memorables. Es una pequeña joya que está preparada para ser redescubierta por audiencias de todas partes.
El concepto de la película episódica impide mantener un nivel constante, y no todos los comediantes involucrados logran captar el tono y estilo característicos de Brooks. Esto crea una sensación de desbalance. A pesar de ello, su legado en la historia de la comedia es inmenso y definitivamente perdurable.
Es un monstruo gigante que expresa los sueños más alocados de la industria del cine, sus estrellas y su representación del poder y la pasión a lo largo de la historia de la humanidad.
Un par de buenos chistes destacan y es complicado resistirse a la interpretación de "Walk Like an Egyptian" por parte de Bangles. Sin embargo, incluso esta canción merecía formar parte de una película de mejor calidad.
Tres o cuatro momentos de suspenso y algunas sorpresas le aportan tensión a una película a la que no le falta ni le sobra nada. No se extiende de más y no agrega cosas que desvíen del centro. Una aventura real que vale la pena ver hecha película.
Es un buen espectáculo y es a la vez una descripción demoledora y amarga de lo que allí se vivió. La mezcla de espectáculo y crítica la hace atractiva.
'La joven y el mar' tiene mucho suspenso y atrapa a cada instante. No hay una, sino muchas escenas movilizantes, cargadas de emoción, genuinamente conmovedoras.
Martin Scorsese combina diferentes géneros mientras mantiene su distintiva identidad estética. A pesar de ser esencialmente una película de narración clásica, el director imprime su toque moderno, ofreciendo resoluciones que reflejan claramente su estilo característico.
Chazelle no parece comprender plenamente su amor por el cine, y esta falta de claridad se hace evidente. La película no rinde homenaje al séptimo arte; en cambio, presenta un retrato de la locura que experimenta un grupo de personas por ser parte de él.