Lo más fascinante de “Il buco” es que se trata de una reconstrucción del pasado que la Naturaleza proyecta hacia el presente. Ocurre en un limbo del tiempo.
Si alguien hubiera sabido ponerle un freno a Lee con el metraje, a la excesiva cantidad de casualidades en la trama, y a los numerosos desvíos y altibajos del guion, esta película podría haber sido relevante.
Es una película fantástica memorables Leonardo DiCaprio y Brad Pitt Tarantino se da todos los caprichos que le vienen en gana sigue siendo un genio de la estructura y de los tiempos relajados.
Ofrece lo que promete. Egerton logra evocar a John sin imitarlo, mientras que Jamie Bell entrega una actuación conmovedora que no oculta los aspectos oscuros de su personaje. Algunos números musicales son verdaderamente inspiradores. Sin embargo, al redactar estas líneas, tengo la sensación de que ya estoy comenzando a olvidarla.
Guerra y Gallego demuestran un alto nivel de rigor en su trabajo etnográfico. La magnitud épica de su crónica sobre el auge y la caída refleja claramente sus ambiciones narrativas.
Austera recreación existencial de Armstrong. A veces 'First Man' titubea y parece caer en una monotonía narrativa, junto con una falta de intensidad emocional que se refleja en el rostro de Ryan Gosling.
Se agradece que 'Final Portrait' se aleje de las convenciones del ‘biopic’ al uso. En todo caso, la propuesta llega muy pronto a un callejón sin salida.
Larraín, al actuar como forense de sus gestos y presentándonos de manera fría su miedo a perder el control, no logra plasmar en imágenes la verdadera naturaleza de su personaje, que es 'más grande que la vida'.
Tom Hardy hace doblete, y si resulta medianamente convincente como Reggie, cae en la más decepcionante caricatura como Ron, que es el caramelo envenenado de esta película sin rumbo ni discurso.
Una película apasionante, el retrato de un perdedor condenado a vivir la Odisea de Ulises en clave de infierno dantesco. (...) brillante interpretación de Oscar Isaac
Lo más sorprendente de esta «road movie» es su energía positiva, que, por desgracia, se traduce en un tono didáctico y previsible. El resultado se queda a medias.
Hay algo de epidérmico en la pulcritud de la película, en la falta de riesgo, en la contención un tanto pacata con que revisita los experimentos genéticos del Ángel de la Muerte.
Es, de lejos, la peor película de este Cannes 2012. Mezcla grotescos encuentros sexuales con denuncia social. El problema de «The Paperboy» no es tanto su vulgaridad sino sus pretensiones.
La película no logra generar empatía hacia las motivaciones emocionales de sus personajes. La frialdad en la narración se convierte, en este caso, en un defecto significativo.
El fiel retrato del ambiente de trabajo del mundo del tebeo en el franquismo, junto con la impactante actuación de Santiago Segura, convierten a esta película en una grata sorpresa.