Es una delicia la riqueza del diseño de los personajes, que resulta abrumadora. La moraleja evoluciona a lo largo del metraje de un modo francamente revelador.
Es difícil no quedar cautivado por la calidad de la animación. Es una verdadera fiesta de colores. Como película animada, “Calamity” es, sin duda, una exquisitez.
Cursi a más no poder. Ni siquiera la neobarroca dirección artística de Dante Ferretti y el vestuario de Sandy Powell la salvan de la catástrofe: son atrozmente horteras.
Singh ha afinado la monumentalidad neobarroca de su llamativo estilo, utilizándolo solo en el preludio animado. El resto se siente puramente 'mainstream', siendo una película que no se atreve a explorar la imaginería del cuento original ni a desvelar su lado oscuro.
Un magnífico estudio de personaje, donde Baker observa con su característica mezcla de cariño y asombro. Esta emoción es similar a la que siente por Simon Rex, un actor que se entrega con un seductor entusiasmo.
La película, en su exquisita, aunque a veces condescendiente, delicadeza, parece diseñada para presentar a su protagonista, interpretado por Affleck, como un hombre honesto y protector, en lo que parece ser una calculada operación de limpieza de imagen.
El dilema moral que plantea el filme, bien apoyado en la excelente interpretación del cuarteto de intérpretes, tiene suficiente fuerza para que el espectador se pregunte 'Qué haría yo si…?'.
La inconsistencia dramática de ese futuro posible pone de relieve la endeblez de una película que, Romeo y Julieta mediante, quiere resucitar el éxito de «Crepúsculo» en clave «arty».
Pacino se ha entregado a la experiencia con humildad, consciente de que su actuación sería evaluada con mil ojos escépticos, y ha salido victorioso de este desafío.
Toda la cinta está impregnada de una palpable sensación de amenaza, como si en cualquier momento todo pudiera desmoronarse. La actuación de Elizabeth Olsen es sobresaliente.
Todos los conflictos que plantea 'Win Win' terminan ocultos. El desenlace es tan predecible como la rutina de esos suburbios americanos, que parecen ser exactamente iguales entre sí.
La película logra equilibrar la forma en que nos conectamos con el protagonista, combinando empatía y una distancia irónica en la medida justa. Sin embargo, los personajes secundarios se sienten sacrificados, actuando más como meros complementos decorativos que como figuras con desarrollo propio.
Cianfrance es mucho más eficaz retratando la ruptura que el enamoramiento. Sin embargo, este es su principal defecto: el personaje masculino está descrito desde la empatía, mientras que el femenino resulta ser un agujero negro y una máscara irracional.
Magnífica película, con una actuación impresionante de Christopher Plummer. Hay algo en 'Beginners' que resulta muy profundo, emotivo y auténtico en su manera de abordar las tristezas del amor.
Es un espacio ideal para los aficionados al cine de Woody Allen, y en varios momentos logra que una autenticidad se perciba en sus diálogos. Sin embargo, la figura central del filme es Radnor, lo cual puede restarle impacto.