Retoma un tema que “Match Point” exploró de manera más oscura. La película avanza de forma fluida y resulta tan placentera como asistir a una fiesta donde sabes que verás a personas conocidas.
A pesar de la fuerte originalidad de su sátira, es lamentable que el resultado final no cumpla con las expectativas. Una vez explotada la idea, Larraín parece quedarse estancado con sus personajes dentro de esa mansión decadente.
Por desgracia, Camille Griffin es demasiado optimista al suponer que, en este punto, el espectador logrará conectarse con esta trágica historia, que continúa haciendo bromas de mal gusto hasta el último momento.
Notabilísimo thriller que, a través de la narrativa de Porumboiu, va más allá de ser solo un rompecabezas. Nos invita a aprender un nuevo idioma para comprender su historia, desafiando y deconstruyendo los códigos tradicionales de la narración.
Abrumadora lección de cine. Es apasionante cómo Lanthimos abandona progresivamente cualquier floritura formal para dedicarse, desde el más hilarante fatalismo, a contemplar cómo esas tres mujeres se destruyen y se reconstruyen.
Es un pastiche de guiños, cargado de sarcasmo. Se valora la llegada de una película de acción con abundantes tiroteos, explosiones y persecuciones, que no teme mostrar su esencia.
La interpretación de Skarsgard rescata a una película que combina, sin mucho acierto, elementos del cine de gangsters con toques de comedia al estilo de Kaurismaki.
Un singular despropósito. Del anacronismo brotan los problemas de la película: la falta de ritmo, el capricho de la acumulación, la insustancialidad de los guiños cinéfilos, los equívocos de un casting que no acaba de estar aprovechado.
Está escrita al milímetro, y su artificio está calculado para adaptarse a otro artificio, el de una representación de perversiones que despierta una sonrisa congelada en el espectador.
Del clímax inicial pasamos a un desarrollo relajado pero implacable. Para quien tuviera alguna duda sobre el humanismo de Moretti, aquí se presenta la prueba irrefutable.
La enorme eficacia de “Civil War” opera en dos direcciones: en primer lugar, la película se aprovecha del ambiente prebélico en el que estamos inmersos. Además, destaca por su excepcional habilidad en la planificación de las secuencias de tensión.
Curiosa película. Empieza lenta y confusa. En cuanto los acontecimientos se precipitan, la película sube varios enteros y asume su condición de thriller romántico de espionaje con una energía insólita.
Una película admirable, aunque no siempre logra alcanzar sus objetivos. Es imposible no creer de manera plena en lo que nos narra. Es evidente que [Jonze] lucha por encontrar una conclusión adecuada para su fábula tecnoromántica, pero su talento nunca se agota.
Chatarrería patafísica presenta una línea argumental que explora el multiverso y los viajes en el tiempo, pero lo hace sin establecer una lógica interna coherente. Esto puede resultar confuso y restar fuerza a la historia.
El director parece haber creado una película en contra del público. A todos los que sugieren su cancelación, "The Palace" les responde con bromas edadistas, sexistas, escatológicas e islamófobas. Es difícil imaginar una obra más desagradable, vulgar y decadente.
La primera parte resulta memorable, asemejándose a una sitcom cruel que podría haber sido concebida por Hitchcock y Buñuel. 'Parasite' ofrece una lección sobre la creación de cine social sin recurrir a clichés evidentes, demostrando también cómo aprovechar el espacio fílmico de manera efectiva.
Tal vez resulte un tanto tosco, aunque es inevitable conmoverse frente a la desesperación de este hombre común. El hallazgo positivo de esta fábula es que convierte a su héroe en una figura similar a un Jesús contemporáneo.