Una obra-catálogo que encanta tanto a quienes han seguido al personaje desde sus inicios como a los nuevos aficionados. Aprovecha al máximo el concepto del metaverso, ofreciendo una experiencia rica y envolvente.
Mal viver es una película que sufre debido a su estilo implacable y un tono constantemente monótono. Se busca despojar al melodrama, conservarlo en una rigidez de reflejos apagados, y contemplar su último suspiro.
Un soplo de aire fresco entre tanta corrección política. ¿Acaso no hay que aplaudir a una película que no tiene sentido del ridículo, que se lanza sin paracaídas a abofetear al público? «mother!» resulta de lo más sorprendente.
No consigo entender el objetivo de Amelio. La película se caracteriza por su falta de dinamismo en la dirección. «Campo di Battaglia» parece haber llegado en un estado irreparable, arrastrándose en su propia decadencia.
Soderbergh transforma "Efectos secundarios" en un thriller al estilo de Brian de Palma. Sin embargo, su estilo distante y frío no se adapta al tono más sensual y festivo característico del director de "Carrie", lo que genera la sensación de que la película ha sido realizada por un director inadecuado.
Al revelar sus entrañas, descubre una verdad profunda, solo accesible para aquellos que consideran que el cine es el triunfo de un corazón que late, comete errores y vuelve a latir. Lo mejor: Tilda Swinton, acompañada por una dirección que resalta sus virtudes.
Lo que comienza de forma inquietante y sarcástica se retuerce sobre sí mismo. Como parábola, tiene un corto alcance, ya que su mensaje resulta demasiado genérico y desenfocado para tener un impacto duradero.
Un singular despropósito. Del anacronismo brotan los problemas de la película: la falta de ritmo, el capricho de la acumulación, la insustancialidad de los guiños cinéfilos, los equívocos de un casting que no acaba de estar aprovechado.
Está escrita al milímetro, y su artificio está calculado para adaptarse a otro artificio, el de una representación de perversiones que despierta una sonrisa congelada en el espectador.
La película sigue ofreciendo lo mejor de sí misma en cada movimiento. Las escenas de acción son impresionantes. Resulta complicado elegir una en particular, aunque me pareció admirable todo el primer capítulo.
La enorme eficacia de “Civil War” opera en dos direcciones: en primer lugar, la película se aprovecha del ambiente prebélico en el que estamos inmersos. Además, destaca por su excepcional habilidad en la planificación de las secuencias de tensión.
Sorprende la pesadez académica con la que [el director] se enfrenta a este periodo decisivo de la Historia europea. (...) una producción más preocupada por reunir a grandes nombres del cine francés que por llegar a encontrar un nuevo ángulo de visión.
El estilo de Arnold es fresco y vívido, y trabaja las formas del realismo social de un modo muy singular. La metáfora ornitológica resulta demasiado evidente.
Lamentable relanzamiento de franquicia imbuido del síndrome existencialista del superhéroe nolaniano. Trank no ha sabido captar ni una pizca de la energía que caracteriza a "Batman Begins" o "El caballero oscuro".
Notabilísima ópera prima, Ruiz de Azua presenta un enfoque naturalista que conecta con el espectador sin caer en la condescendencia, brindando una representación cercana de sus personajes. El desempeño de las actrices es excepcional.
Retrato sobre la maternidad que es amplio, empático y desprovisto de prejuicios. Sin embargo, al tratar el tema de la Memoria Histórica, se vuelve demasiado didáctico. Esta pedagogía de la herida afecta la intensidad del melodrama almodovariano y limita su belleza.
El filme intenta desconcertar y molestar al espectador con su inquietante realismo. Se asemeja en ciertos momentos al trabajo de Carlos Reygadas, contrastando junto a las pretensiones de una instalación artística que, en su búsqueda de ser enigmática, termina resultando demasiado evidente.