Mohammed Diab propone una perspectiva de reconciliación para narrar, de forma educativa, una realidad compleja que en Occidente todavía resulta poco conocida.
Cuando la posibilidad de lo sobrenatural invade la narrativa, la película se torna más convencional y predecible, y las intensas contorsiones de su protagonista poseída no logran cumplir con las expectativas que la trama ha creado cuidadosamente.
Una película tan extrema como 'Titane', pero en diferentes categorías. 'La sustancia' se sitúa en el ámbito de la serie Z más desquiciada, respaldada por una agenda feminista. Es, sin duda, una de las experiencias más entretenidas.
La puesta en escena de Berger se caracteriza por una seriedad que contrasta con la creciente locura de la trama, aunque su evidente admiración por los escenarios del Vaticano parece influir en su enfoque.
La esencia poética de "La habitación de al lado" emerge en la sutil y precisa actuación de Swinton y Moore, así como en un hermoso estilo sirkiano. La película logra capturar la profundidad de las grandes obras de cine de cámara.
El director iraní, experto en narración en tiempo real, nos sumerge en el estilo 'in medias res' a través de dos extensas secuencias que ofrecen una verdadera lección cinematográfica.
Scorsese, acompañado por sus compañeros frailes Garfield y Driver, inicia un profundo viaje metafísico. Es una travesía concreta, intensamente conectada a la existencia, que no brinda concesiones al público, o casi.
Alonso, con «Eureka», presenta su obra más audaz, explorando géneros como si se adentrara en un agujero negro en busca de significado en lo que carece de él.
El filme se siente como un thriller aburrido y predecible, con una historia de amor que intenta revitalizarlo, pero carece de la profundidad necesaria para explorar los dilemas morales que plantea.
Maiwenn carece de habilidad para crear personajes y situaciones creíbles, y sus intentos de añadir toques de comedia o de camaradería terminan siendo absurdos.
Mensajes polémicos y directos la establecen como la película política más audaz de los últimos tiempos. Además, cuenta con un hipnótico sentido del romanticismo.
La película presenta momentos realmente cómicos, aunque también hay secuencias que parecen perder el rumbo. Comienza con una citación de Ross Perot sobre la ausencia de reglas en la política, pero en esta comedia sí existen, y Jay Roach parece no tenerlas del todo claras.
La película enfatiza una villanía muy promocionada mientras suaviza la imagen de una figura polémica. El retrato de Trump, a pesar de la notable actuación de Sebastian Stan, no presenta elementos innovadores.
La película ofrece un retrato multifacético de un hombre lleno de contradicciones, quien se encuentra enredado en una red que él mismo ha creado. Además, es una profunda meditación sobre la política, que se presenta como un lenguaje cargado de eufemismos con tintes profascistas.
El enfoque de la confesión sin reservas y el uso de la propaganda son las herramientas que ha seleccionado Isabel Coixet. Garzón no aborda todos los asuntos que lo han convertido en una figura controvertida.
Es una serie melodramática y ruidosa que carece de un mensaje claro. Intenta transmitir demasiadas ideas a la vez, lo que resulta en una confusión visual de conceptos poco desarrollados.
Extraordinaria. Es difícil condensar las ricas ideas que presenta esta película monumental. Resulta admirable incluso en sus deslices, ya que se trata de un tipo de cine que prefiere arriesgarse en lugar de quedarse en silencio. Nos dejó completamente sorprendidos.
La película presenta, con una calma y sinceridad notables, el viaje emocional del protagonista, explorando cada matiz de su experiencia de una manera profunda y reflexiva.