Notabilísima ópera prima, Ruiz de Azua presenta un enfoque naturalista que conecta con el espectador sin caer en la condescendencia, brindando una representación cercana de sus personajes. El desempeño de las actrices es excepcional.
Retrato sobre la maternidad que es amplio, empático y desprovisto de prejuicios. Sin embargo, al tratar el tema de la Memoria Histórica, se vuelve demasiado didáctico. Esta pedagogía de la herida afecta la intensidad del melodrama almodovariano y limita su belleza.
No consigo entender el objetivo de Amelio. La película se caracteriza por su falta de dinamismo en la dirección. «Campo di Battaglia» parece haber llegado en un estado irreparable, arrastrándose en su propia decadencia.
Soderbergh transforma "Efectos secundarios" en un thriller al estilo de Brian de Palma. Sin embargo, su estilo distante y frío no se adapta al tono más sensual y festivo característico del director de "Carrie", lo que genera la sensación de que la película ha sido realizada por un director inadecuado.
Sonia Braga brilla en su papel, creando una conexión perfecta con el mundo que la rodea. Su presencia es cautivadora, y cada gesto, cada palabra y su interacción con el entorno son verdaderamente encantadores.
Un melodrama que intenta ser criminal, pero que termina siendo torpe, absurdo y repetitivo. Es una pena que el resultado no esté a la altura de las expectativas.
La protagonista logra convertir sonidos cotidianos en melodías, lo que puede resultar simpático. Sin embargo, la trama reduce la efectividad del mensaje que intentaba transmitir.
Obvia y autoindulgente, la película no presenta ninguna voz que sobresalga. Los argumentos son repetidos al extremo, lo que lleva a que la historia se ahogue en su propia ingenuidad.
El filme no logra conectar ni en su aspecto cómico ni en el cruel. Su tono resulta blandengue y los personajes se asemejan demasiado a estereotipos, careciendo de la profundidad necesaria para captar la atención del público.
Inspirándose en 'Historias de San Valentín', la película logra juntar a un elenco estelar, emparejándolos con una química forzada y ubicándolos en un conflicto superficial. Resulta ser una fábula vacía.
No sabemos cuál elemento de 'La llave de Sarah' es más atroz. Es evidente lo arriesgado que es abordar el tema del Holocausto, y Paquet-Brenner no evita ninguno de los fallos que podrían hacerlo merecedor de nuestra desaprobación.
Los recientes cambios socioculturales han influido notablemente en la obra de Bergman, haciendo que los diálogos sean más suaves y menos crueles en comparación con la versión original.
Durante los créditos, Refn se presenta como NWR, reflejando un narcisismo cósmico. Se intenta vender algo similar a una deconstrucción formalista del cine de terror adolescente, cuando en realidad se trata simplemente de un 'trash' de alta costura.
El interés teórico del filme parece ser abrumador para Stewart, ya que Assayas elige no enmascarar sus tics, los cuales terminan dominando el desarrollo de la historia.