Tan Cortés como valiente. 'Enterrado' nos pondrá el nudo en la garganta con un destacado ejercicio de estilo que abarca una amplia gama de géneros, manteniendo su frescura a lo largo de toda la narración.
Stone intenta reencontrarse sin éxito con su cara más violenta y canalla. «Salvajes» es tan rutinaria y acepta sus carencias narrativas con tanta desgana que resulta difícil entender el porqué de su existencia.
El principal inconveniente de "Hypnotic" radica en su trama confusa y en la falta de desarrollo de los personajes, quienes parecen ser meros obstáculos para el avance de la historia. La película no logra definir claramente su identidad.
Agotados los gags recurrentes, la trama toma derroteros previsibles. Sorprende que la película funcione un poco mejor en sus momentos serios que cuando intenta ser graciosa.
La película logra mostrar las disparidades y tensiones de clase en la Historia de Brasil, aunque podría haber beneficiado del humor y la ironía característica de un Raúl Ruiz para alcanzar sus metas sin resultar tan forzada.
"Kubi" es una obra que desafía la comprensión, ofreciendo una respuesta provocativa al clásico "Kagemusha" de Kurosawa. Su director juega con la narrativa de manera excéntrica, creando un cine que, aunque es introspectivo, busca conectar con el público.
A pesar de ser un «exploit» sin atractivo, se plantea la posibilidad de una secuela. Al juntar ciertas características, se revela que «Horror Park» es verdaderamente un desastre.
Insólita película. El modo en que Nichols dosifica la información te mantiene en vilo hasta que la dimensión más emocional de la historia gana terreno. Es un filme que salta al vacío sin red, asumiendo sin miedo alguno las consecuencias.
A veces parece que Dutta tiene buenas ideas, pero la manera abrupta en que concluye algunas escenas o la excesiva prolongación de otras afecta la efectividad de la narrativa. Además, el aspecto de terror es prácticamente inexistente.
Puro Boris Vian. Es una adaptación fiel del libro. Existen varias subtramas, algunas bien logradas y otras no tanto. Sin embargo, cuando la historia toma un giro más oscuro, Gondry maneja el cambio de tono con una sorprendente madurez.
Para comprender un duelo y que realmente resuene, es fundamental establecer una conexión afectiva. “Mi vida con Amanda” logra este desarrollo de forma muy orgánica.
El filme evoca el cine negro clásico, recordando a "Perdición". La elegante y majestuosa puesta en escena logra equilibrar las inconsistencias que presenta la película.
“Spring” logra retratar de manera efectiva una parte del impresionante mural que Bing ha estado creando durante veinte años, el cual ilustra los transformaciones de la China moderna.
Para Preciado, la película actúa como un mapa de una utopía tangible, donde lo 'queer' inunda nuestras capacidades imaginativas y se transforma en una poderosa fuerza metamórfica.
Brinda una perspectiva educativa y compasiva sobre los desafíos y las conexiones necesarias para forjar una identidad que lucha por afirmarse en cualquier circunstancia.
Sergio Chamy brilla en la película con su encanto tierno y elegante. Sin embargo, el retrato de las residencias de ancianos resulta excesivamente indulgente.