Los actores brillan en sus interpretaciones y la dirección es elegante, aunque hay un desbalance en la narrativa. La película promueve la reconciliación, pero los mensajes se sienten excesivamente intensos.
Es cautivador cómo Vigalondo presenta los dos mundos de su atormentado protagonista utilizando texturas visuales tan contrastantes. Sin embargo, en ocasiones, "Vertigo" parece limitarse a su propia repetición sin alcanzar nuevas dimensiones.
Este crítico comparte su conexión con la obra de Beauvois en "No creas que voy a gritar", donde se expone de manera sincera, utilizando su amor por el cine como un puente entre su profunda reflexión y la realidad.
Jeanne Herry presenta dos escenarios diametralmente opuestos, los cuales se estructuran a través de intensos enfrentamientos verbales. Estas interacciones buscan encontrar un frágil equilibrio.
Extraordinaria Triet disecciona un misterioso caso con varias versiones contradictorias en esta cinta protagonizada por la extraordinaria Sandra Hüller.
“Spring” logra retratar de manera efectiva una parte del impresionante mural que Bing ha estado creando durante veinte años, el cual ilustra los transformaciones de la China moderna.
Se reconoce la habilidad de Ozon para no caer en la trampa de abordar un Gran Tema que demande una postura clara. Sin embargo, este crítico siente nostalgia por el cine del director, recordando obras como “Los amantes criminales”.
Su guión presenta serias inconsistencias que afectan la credibilidad de la trama, convirtiendo a la película en un thriller que resulta confuso y desorientado.
El filme muestra un enfoque europeo sobre la experiencia africana, pero su representación honesta de una joven que confunde amor con posesión y libertad con soledad resulta cautivadora e intrigante.
Una película más insólita de lo que parece a un primer vistazo. Por desgracia, el guión comete un error al introducir un personaje que actúa como un molesto 'deus ex machina', amenazando con desestabilizar la civilizada humildad que caracteriza al resto de la película.
El estilo poético de Guzmán, junto con sus hipnóticas imágenes, refleja la esencia de Malick. A pesar de que no todo resulta efectivo, se valora su perspectiva única del mundo.
Lou Ye presenta una narrativa que se siente incompleta. El deseo que consume a varios personajes, el cual impulsa las complejas relaciones en la película, resulta ser más confuso de lo que se esperaba.
El diseño presenta una mezcla impresionante de elementos visuales inspirados en "2001" y "Alien", creando una experiencia fascinante. Sin embargo, la película se siente lenta y, en ocasiones, aburrida. También le falta aceptar plenamente su temática existencialista, ya que su mensaje resulta un tanto complaciente.
La intención de Cousins es admirable, sin embargo, los resultados no siempre logran cumplir con las expectativas. Además, el uso de la narración en primera persona, con una voz que imita a Hitchcock, puede ser cuestionable.