Ecos de películas como 'Te querré siempre' y 'Antes del amanecer' se cuelan entre las imágenes, pero 'Copia certificada' se defiende sola como obra maestra en verdad original.
¿Puede el trabajo de una actriz redimir las flaquezas de una película? ¿O hacerte olvidar que estás viendo una película fallida? Émilie Dequenne consigue, ella solita, dotar de alma a una trama inconsistente.
Extraordinaria película en la que Panahi crea un intrincado laberinto de espejos con él como protagonista, reflexionando sobre el significado de las distancias.
En la película destaca un naturalismo auténtico, realzado por su impecable montaje. El director asturiano opta por explorar la intimidad de los personajes, centrándose en la cercanía física que tienen entre sí.
El aroma del té, las especias y el incienso permea muchas de sus escenas. Es una película que carece de seguridad y dirección, especialmente en su último acto.
La película se adentra en el costumbrismo hispánico, pero no logra establecer una conexión emocional con sus personajes. Además, el conflicto presentada se vuelve tedioso tanto para los protagonistas como para el público.
Guédiguian presenta un filme que refleja una especie de autocrítica. La obra tiene un enfoque utópico, casi de fábula al estilo de Capra, que contrasta con su aspecto reaccionario.
Es cautivador cómo Vigalondo presenta los dos mundos de su atormentado protagonista utilizando texturas visuales tan contrastantes. Sin embargo, en ocasiones, "Vertigo" parece limitarse a su propia repetición sin alcanzar nuevas dimensiones.
Este crítico comparte su conexión con la obra de Beauvois en "No creas que voy a gritar", donde se expone de manera sincera, utilizando su amor por el cine como un puente entre su profunda reflexión y la realidad.
La visión de Haynes va más allá de simplemente narrar una historia; capta la esencia de sus personajes con gran claridad y los presenta como reflejos de una era única, sin caer en la nostalgia innecesaria.
Duelo insuficiente de titanes. Una cinta que aburre hasta a las ovejas. La falta de garra de las escenas de acción no puede compensarse con réplicas duras y un alcaide de tebeo.
Menudo patinazo. Ninguna de las reacciones de los personajes sigue una lógica, ni siquiera la del impulso pasional. El sustento dramático de «Mon roi» es el puro absurdo.
Es una adaptación de 'Otra mujer' de Woody Allen con un enfoque metaficcional. Triet no siempre logra mantener la credibilidad de su narración, lo que impide que la película refleje adecuadamente el viaje iniciático de su protagonista.
Es una adaptación del estilo «mumblecore» similar a «Antes de amanecer», centrada en cómo el amor moldea quiénes somos, presentada con una sinceridad conmovedora.
Magnífica película. Mouret presenta a sus personajes sin juzgarlos, ofreciendo una reflexión que recuerda al cine de Rohmer. La historia es una delicia que nos recuerda que todos anhelamos amar, pero a menudo no sabemos cómo hacerlo.
Un impresionante reflejo de la experiencia femenina, con elementos autobiográficos que enriquecen la narrativa. Ofrece una profunda reflexión sobre el amor y sus desilusiones, destacando dos escenas de cena, donde el soju añade una atmósfera memorable.
A Bize logra transmitir una sensación de intimidad notable. Aunque hay algunas metáforas que resultan evidentes, se consigue apreciar la tristeza que acompaña esos retornos que mezclan los buenos deseos con el olvido.
La transparencia del estilo permite que la película se experimente con una intensidad poco común. Aquellos que han estado en una relación de pareja pueden encontrar puntos de conexión.
Es una historia conmovedora. Sin embargo, Bille August, en su labor como director, no logra trascender la rigidez de un guion predecible y la superficialidad de la estética presentada.